LA CRISIS COCALERA EN EL CAUCA

Por: Sofía López Mera

Abogada y periodista, defensora de derechos humanos de la Corporación Justicia y Dignidad.

Durante el mes de marzo de este año, varios medios de comunicación han advertido sobre la crisis que está padeciendo el negocio del narcotráfico en el Departamento del Cauca que se encuentra en la lista de los mayores productores de hoja de coca en Colombia y, de conformidad con las estadísticas de la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito- UNODC-, forma parte de la gran región productora en el sur del Andén Pacífico -zona que abarca desde Tumaco a Buenaventura-. Los municipios del Tambo y Argelia, situados entre la cordillera occidental y la región Pacífica caucana son los principales productores de hoja de coca en el departamento.

En la última semana del mes de marzo, la senadora Paloma Valencia señaló a través de un video en sus redes sociales que había coca represada en el Cauca y en el Caquetá: “tenemos información de primera mano de que tenemos muchas toneladas de coca en el Departamento del Cauca escondidas y lo mismo parece estar pasando en el Departamento del Caquetá”.

El diario El Tiempo señaló que el precio de la hoja de coca cayó y se paga a menos de la mitad de lo que históricamente se ha vendido, mientras los insumos que se usan para la producción del cultivo como abonos, fertilizantes e insecticidas, han doblado su precio. La arroba de hoja de coca, que antes costaba $80.000 pesos, ahora se comercializa, si hay comprador, en $30.000 pesos, lo que no alcanza para pagar la mano de obra de los recolectores o “raspachines”. Grandes cantidades de coca se han quedado represadas por la escasez de compradores en los municipios de Argelia y el Tambo.

En otras zonas del país como el municipio de Vista Hermosa, Meta en límites con el Guaviare, se ha denunciado que desde hace seis meses no circula el dinero por la caída de compra de la hoja. Es decir, la escasez de coca como moneda de uso local tiene sumidas en el hambre y la miseria a varias veredas de este municipio; esta información, registrada en el documental del medio independiente El Cuarto Mosquetero, permite vislumbrar lo que se viene para el Cauca, en especial para los municipios de Argelia y el Tambo, donde se está viviendo esta misma situación.

Se han identificado tres razones por las cuales la agroindustria ilegal de la cocaína se encuentra en crisis: en primer lugar, a raíz de las acciones de control que viene realizando el gobierno nacional. En segundo lugar, el cobro extorsivo de “vacunas” en toda la cadena de producción y la disputa de los grupos armados ilegales por el control de este cobro y de las rutas del tráfico.  En tercer lugar, por el auge de las drogas sintéticas que están sustituyendo la cocaína.

El ministro de Defensa Iván Velásquez ha señalado que la estrategia del gobierno del presidente Gustavo Petro se centra en tres ejes: la incautación de insumos, la interdicción de la droga, y el golpe a los bienes de los grandes narcotraficantes a través de la extinción de dominio. Según las cifras del Ministerio de Defensa, se han logrado incautar 106 toneladas de clorhidrato de cocaína, destruir 1.161 laboratorios para el procesamiento de droga, y extinguir bienes por valor de $154 mil millones de pesos.

En el marco del debate de control político que se hizo a Velázquez, la senadora María José Pizarro resaltó la política de La Seguridad Humana y expuso las cifras del Ministerio de Defensa que indican que, durante los primeros siete meses del gobierno actual, y comparado con el anterior, se registran avances serios en la lucha contra el narcotráfico. Destaca la senadora un aumento significativo en las incautaciones: del 73% de aeronaves, del 39,9% de cocaína, del 3,3% de heroína, de 116,4% de hoja de coca, de 55,90% de base de coca y del 41,7% de la marihuana.

El ministro de Defensa ha sido enfático en señalar que La Seguridad Humana del gobierno del presidente Gustavo Petro no ataca a los más débiles de la cadena del negocio del narcotráfico: “No es afectando a los campesinos, que además han sido obligados a vivir de la coca porque el Estado no les ha dado una oportunidad diferente, porque es la única manera que tienen para subsistir […] se han registrado cifras realmente históricas, en algunos casos, casi duplicando decomisos anteriores, de insumos que significan mayor dificultad para la producción del clorhidrato de cocaína”,  explicó Velázquez.

Por otra parte, se han incrementado las capturas en contra de los integrantes de grandes carteles del narcotráfico. Un ejemplo de ello es el operativo del 30 de marzo en Medellín, donde la Policía Nacional capturó a 52 personas vinculadas al narcotráfico internacional en una megaoperación que duró dos meses y que contó con el apoyo de Estados Unidos, Francia, España -entre otros países-, informó el Ministerio de Defensa. Entre los detenidos, 34 tienen órdenes vigentes de extradición. En los operativos se incautaron 4 toneladas de cocaína valoradas en $134 millones de dólares y 244 bienes con fines de extinción de dominio, valorados en aproximadamente $102 millones de dólares. La Policía indicó que entre los capturados se encuentran integrantes del “Cartel de Sinaloa”, “Jalisco Nueva Generación” y “Los Zetas”, además de la organización europea “Clan Devesa” y las organizaciones narcotraficantes colombianas “Clan del Golfo”, “Los Pachenca”, “La Local” y la disidencia “Oliver Sinisterra”, una facción que no se acogió a los acuerdos de paz firmados en 2016.

El gobierno de Gustavo Petro sí está persiguiendo a las grandes cabezas del narcotráfico nacional e internacional, lo que ha intensificado los controles de la salida de la hoja de coca e insumos, y puede ser una de las razones de la crisis cocalera en el Departamento del Cauca.

En segundo lugar, debe tenerse en cuenta que el Cauca es un territorio en disputa por parte de grupos armados ilegales que buscan el control de las extorsiones o “vacunas” que tienen que pagar todos los que participan en la cadena de producción del narcotráfico. En este sentido, en los municipios de Argelia y El Tambo se libra una guerra a muerte entre las disidencias de las FARC, la unidad móvil “Carlos Patiño”, los comandos de “La Segunda Marquetalia” y el ELN. Esta guerra, traducida en combates armados entre los grupos ilegales, ha dejado más de mil personas en situación de desplazamiento forzado y otros cientos en situación de confinamiento, lo que hace mucho más difícil la comercialización de la hoja y de la pasta de coca.

Para Daniel Rico, director de C-Análisis y experto en política de drogas, es importante recordar que la falta de demanda en hoja y base de coca es un fenómeno multicausal que, además, podría estar relacionado con inventarios de cocaína que están represados en los niveles intermedios de la ruta, como en México, Honduras y El Salvador. Dicho funcionario afirmó que “En el negocio del narcotráfico, desde que la cocaína se produce hasta que se vende, pueden pasar dos años”.

El ministro de Defensa Iván Velásquez señaló que la actual crisis cocalera puede estar asociada al aumento de las drogas sintéticas o a que la afectación a las finanzas del narcotráfico está dando resultados.

Las drogas sintéticas, que simulan los efectos de las drogas de origen vegetal, están en boga en el mercado del narcotráfico. La producción de estos narcóticos emergentes resulta menos costosa, ya que no depende de ejércitos de agricultores ni de tiempos de cultivo y, además, se produce en laboratorios. Las nuevas sustancias psicoactivas constituyen una amplia categoría que incluye una gama diversa de productos químicos, en gran medida de origen sintético. La Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito –UNODC- señala que, en el último decenio, se han notificado a las autoridades cerca de 900 sustancias nuevas: dos tercios de éstas son catinonas (estimulantes que imitan los efectos de la cocaína o el éxtasis) o agonistas sintéticos de los receptores cannabinoides que, a su vez, simulan los efectos del tetrahidrocannabinol (THC), principal ingrediente psicoactivo del cannabis. El resto tiende a ser similar a los alucinógenos y sedantes o disociativos, pero también se ha reportado en los últimos años un número creciente de nuevos opioides sintéticos.

Es demasiado pronto para determinar si estas sustancias desplazarán a las drogas tradicionales de origen vegetal como la cocaína, la heroína o el cannabis, aunque los bajos costos en su producción puedan ser una de las razones de la crisis cocalera en el Cauca y en otros departamentos.

Los cocaleros en el Departamento del Cauca no están vendiendo su producción, y hay cultivos que llevan meses sin ser recogidos porque no hay quién les compre. Es la oportunidad para que el gobierno del presidente Gustavo Petro concerte con las comunidades rurales afectadas la implementación de los programas de sustitución de cultivos pactada en el acuerdo de Paz de 2016.