En las montañas de La Plata, Huila, la vida siempre ha sido dura. El viento corre frío entre cafetales y cañadas, y la gente sabe que la tierra es lo único seguro… hasta que vienen y la arrebatan.
El pasado 5 de septiembre, a Ana Beatriz Sánchez —lideresa social, mujer de palabra firme y manos curtidas de comunidad— se la tragó el monte. El frente Hernando González Acosta se la llevó en silencio, como quien corta una rama del árbol más frondoso de la vereda. La noticia corrió de casa en casa, de fogón en fogón, y en cada corredor se escuchó el mismo murmullo: “otra vez nos dejaron sin voz”.
Ocho días después la devolvieron. Con acompañamiento de la Cruz Roja, frente a los ojos cansados de la vereda San Vicente, la dejaron ir. Pero no fue una liberación, fue una condena. Le dijeron que no podía volver a su tierra, que se fuera, que quedarse era arriesgarse. No fueron balas las que la sacaron, sino la amenaza que cae como piedra sobre el pecho: el destierro.
Ana Beatriz regresó con su familia, pero no con su vida. Porque su vida estaba en esas montañas, en los caminos que enseñan a los niños a llegar a la escuela, en las reuniones comunitarias, en la voz que defendía al campesino frente al abandono del Estado y la presión de los fusiles. Hoy está viva, sí, pero arrancada de raíz.
El secretario de Gobierno, Juan Carlos Casallas, rechazó el hecho, lo llamó “un golpe grave a los derechos de quienes defienden a la población civil”. Palabras. Las mismas de siempre. Los caminos siguen vacíos, las casas siguen marcadas, los líderes sociales siguen contando sus días como si fueran prestados.
La comunidad de La Plata quedó con la herida abierta: ¿quién hablará ahora por los que no tienen voz? ¿Qué garantías reales hay para que un líder social pueda quedarse en su tierra sin que lo silencien?
Ana Beatriz es una más en la lista interminable de mujeres y hombres a quienes no les matan el cuerpo, pero sí les arrancan el alma: el derecho de pertenecer a su tierra. Porque el destierro, en Colombia, es otra forma de sepultura.
Por Justicia & Dignidad/Periodismo independiente e investigativo

