La mañana del viernes 7 de agosto de 2026, la violencia dejó una nueva tragedia en el Oriente antioqueño. Hacia las 9:00 de la mañana, fueron encontrados los cuerpos sin vida de tres hombres en la vereda Portugal, zona rural del municipio de Abejorral, Antioquia, a poco más de una hora del casco urbano.
Las víctimas presentaban heridas ocasionadas con arma de fuego. Dos de ellas fueron identificadas como Sebastián Rivera Bedoya y Orley Estiven Vargas, mientras que un tercer hombre ha sido identificado preliminarmente como Alexander. Personal de la Sijín y de criminalística llegó hasta la zona para realizar la inspección de los cuerpos y recolectar elementos que permitan esclarecer lo sucedido.
Las autoridades mantienen abiertas distintas líneas de investigación. Entre las hipótesis preliminares se analiza una posible relación con dinámicas de microtráfico, aunque hasta el momento no se ha establecido el móvil del crimen ni se ha determinado oficialmente la autoría de la masacre.
El hecho ocurre en una zona donde existe presencia y disputa de diferentes estructuras armadas y organizaciones criminales. En Abejorral y municipios cercanos se ha documentado actuación del Ejército Gaitanista de Colombia —EGC, también conocido como Clan del Golfo—, la estructura Los Mesa y otras bandas de carácter local. Su presencia en el territorio, sin embargo, no permite atribuirles responsabilidad por estos asesinatos mientras avanzan las investigaciones.
La situación reviste especial preocupación porque la Defensoría del Pueblo ya había advertido riesgos para Abejorral mediante la Alerta Temprana 013 de 2025, relacionada con la expansión de estructuras armadas y mecanismos de control sobre las comunidades.
Esta sería la segunda masacre ocurrida en Abejorral durante 2026. La primera fue registrada el pasado 10 de enero en la vereda Los Rastrojos, donde también fueron asesinadas tres personas.
Por Justicia & Dignidad / Periodismo independiente e investigativo

