¿Quién será el que confía tanto en Colombia? Spoiler: el Tesoro de Estados Unidos

En medio de titulares alarmistas y profetas del desastre económico, esta semana ocurrió algo que debería hacer que más de uno se detuviera a pensar: el Departamento del Tesoro de Estados Unidos compró pesos colombianos.

Sí, así como lo lee. No fue un banco cualquiera ni un especulador anónimo: fue nada menos que el guardián de las finanzas de la potencia mundial.

¿Qué significa eso?

Pongámoslo simple: el Tesoro de Estados Unidos vendió dólares y compró nuestra moneda local. Es como si un amigo multimillonario decidiera guardar parte de su fortuna en “pesitos” porque confía en que aquí no solo no se va a hundir, sino que puede irle bien.

Este tipo de operaciones no se hace por capricho. Estados Unidos no anda comprando pesos de cualquier país todos los días. Cuando lo hace, envía un mensaje claro a los mercados internacionales:

“Confiamos en la estabilidad y el potencial de esta economía”.

Un voto de confianza con efectos reales

Cuando un actor tan grande entra a comprar pesos, la demanda por nuestra moneda sube, lo cual fortalece su valor frente al dólar. En los días siguientes, la tasa de cambio en Colombia mostró una apreciación, y los inversionistas empezaron a mirar con otros ojos lo que antes solo veían con escepticismo.

Además, tener pesos en las arcas del Tesoro estadounidense significa que esa institución podrá realizar operaciones o proyectos en Colombia directamente en moneda local, lo que reduce riesgos y costos para ambos países.

Colombia: ni crisis terminal ni paraíso, pero va bien

Mientras algunos repiten que “la economía está quebrada” casi como un mantra político, los indicadores cuentan otra historia:

La inflación ha bajado progresivamente en 2025, acercándose a las metas del Banco de la República.

La inversión extranjera se ha mantenido sólida, especialmente en sectores energéticos y de tecnología.

El peso ha mostrado resiliencia, recuperando terreno frente al dólar después de dos años de volatilidad.

Y, pese a los pronósticos catastrofistas, el PIB sigue creciendo, aunque moderadamente.

No se trata de pintar un cuadro rosa ni de negar los retos —la pobreza y el desempleo siguen siendo desafíos—, pero este movimiento del Tesoro estadounidense es una señal contundente de que desde afuera también se percibe estabilidad y potencial.

Un gesto que habla más que mil discursos

En política económica hay declaraciones… y hay actos.

Y cuando el país más poderoso del mundo decide poner parte de su dinero en pesos colombianos, ese acto pesa más que cualquier rueda de prensa.

Este hecho revela que el discurso alarmista de la derecha se derrumba: incluso su aliado histórico, Estados Unidos, está apostando por la economía colombiana.

Petro lo está haciendo bien, y el mundo lo reconoce, aunque a algunos les cueste admitirlo.

 

Por Justicia & Dignidad / Periodismo independiente e investigativo