Los Falsos Positivos, un capítulo de horror en la historia de Colombia y del Cauca.

Por: Corporación Justicia y Dignidad

 

Los asesinatos de personas en estado de indefensión o por fuera de combate, cometidos por la Fuerza Pública, de manera directa, con complicidad o tolerancia de otros grupos armados, que se han denominado Ejecuciones Extrajudiciales o “Falsos Positivos”, constituyen uno de los más graves problemas en el contexto de derechos humanos en Colombia. Vale decir que estos actos han sido catalogados como crímenes de “Lesa Humanidad”, por ser sistemáticos, generalizados y por obedecer a una política de Estado. La verdad sobre los Falsos Positivos se ha venido revelando desde hace por lo menos 17 años, y con la actividad de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), en el gobierno del presidente Gustavo Petro, estamos conociendo con más detalle cómo operaba este fenómeno en algunas regiones del país.

 

En febrero de 2021, un informe de la JEP reveló que, en Colombia, por lo menos 6.402 personas fueron víctimas de Ejecuciones Extrajudiciales en la modalidad de Falsos Positivos. Estos hechos ocurrieron en un periodo comprendido entre 2002 y 2008, bajo el mandato del entonces presidente Álvaro Uribe Vélez. El 66% de estas víctimas se concentró en diez departamentos, siendo Antioquia el de mayor número de casos y el departamento del Cauca, el décimo lugar en esta lista. La JEP también señaló que el documento que expidió el Ministerio de Defensa: la directiva 029 de 2005, «Por el cual se entregaba recompensas a militares por capturas y bajas de guerrilleros o cabecillas de las organizaciones al margen de la ley y narcotraficantes», fue lo que motivó a que la practica criminal de los Falsos Positivos se normalizara y proliferara en las unidades militares en todo el país. Este hecho fue denunciado en el año 2006 en el Congreso de la República por el entonces congresista y hoy presidente de Colombia, Gustavo Petro.

 

La Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos-OACNUDH-, en su informe sobre la situación de derechos humanos en Colombia desde 2009, llamó la atención sobre la persistencia de Ejecuciones Extrajudiciales atribuidas a miembros de la fuerza pública, fundamentalmente del Ejército de Colombia y señaló como características comunes a los casos denunciados la de presentar a las víctimas como muertos en combate, alterar la escena de los hechos antes del levantamiento del cadáver y en la mayoría de las ocasiones hacer que la justicia penal militar asumiera las investigaciones. Concluyó también que, de conformidad con las investigaciones judiciales de la época, los Falsos Positivos se originaron por la presión de resultados y el interés de algunos miembros de la fuerza pública de obtener una serie de beneficios y reconocimientos. a partir de dichos resultados

En marzo del año 2010, el señor Philip Alston, Relator Especial sobre las Ejecuciones Extrajudiciales, sumarias o arbitrarias, informó al Consejo de Derechos Humanos de la ONU en su 14° periodo de sesiones, lo siguiente: “Mis investigaciones encontraron que miembros de las fuerzas de seguridad de Colombia perpetraron un número significativo de Ejecuciones Extrajudiciales en un patrón que se fue repitiendo a lo largo del país. Muchas unidades militares comprometidas con los llamados “Falsos Positivos”, en los cuales las víctimas eran asesinadas por militares, a menudo por beneficio o ganancia personal de los soldados. Generalmente las víctimas fueron atraídas bajo falsas promesas por un “reclutador” hasta una zona remota donde eran asesinadas por soldados que reportaban que había “muerto en combate” y toman medidas para manipular y encubrir la escena del crimen”.

 

La Corte Penal Internacional, en su informe 2012 sobre la situación de Colombia de señaló que miembros de las fuerzas armadas han dado muerte intencionalmente a miles de civiles con el fin de potenciar su tasa de éxito en el contexto del conflicto armado interno y obtener beneficios monetarios procedentes de fondos del Estado. Indicó también que, una vez alterada la escena del crimen, se reportaron a los civiles ejecutados como guerrilleros muertos en combate. De igual forma dijo que los “Falsos Positivos”, se remontan a la década de los ochenta y que ocurrieron con mayor frecuencia entre los años 2004 al 2008 y que los asesinatos estuvieron a veces precedidos por detenciones arbitrarias, torturas y otras formas de malos tratos. La Corte Penal Internacional afirmó que las Ejecuciones Extrajudiciales en la modalidad de Falsos Positivos, al menos en algunas regiones, fue una política de Estado. Para la Fiscalía de Corte Penal Internacional existía un fundamento suficiente para creer que desde el 1 de noviembre de 2002 los Falsos Positivos constituyen crímenes de Lesa Humanidad tipificados en el Estatuto de Roma.

 

La OACNUDH también subrayó la ineficacia del aparato de justicia colombiano para el establecimiento y sanción de la responsabilidad en los casos de Ejecuciones Extrajudiciales, la Alta Comisionada de las Naciones Unidas, en el informe anual presentado en 2012 sobre la situación de los derechos humanos en Colombia, en lo referente a las ejecuciones extrajudiciales, sostuvo que ésta letal práctica no se había erradicado totalmente.

 

El informe sobre las actividades de examen preliminar que desarrollaba la fiscalía de la Corte Penal Internacional del año 2017, señaló que se habían priorizado 5 casos, en cada uno de ellos se investigaba a una división del ejército, que a su vez era responsable de las acciones de diez brigadas militares. Adicionalmente, el informe indicó que siguen vigentes las preocupaciones sobre el alcance de la JEP y el juzgamiento efectivo de los responsables de graves crímenes competencia del Estatuto de Roma.

En el Amicus Curiae (Amigo de la Corte) presentado por la Corte Penal Internacional ante la Corte Constitucional, se insistió que las normas que rigen la JEP deben definir claramente las responsabilidades de mando en estos hechos de lesa humanidad, hacer énfasis en las graves violaciones a Derechos Humanos, en la participación directa o indirecta de personas en los crímenes en el marco del conflicto y en la efectividad de las penas alternativas que se impongan en ese marco de justicia transicional.

Muchos casos de ejecuciones extrajudiciales en la modalidad de Falsos Positivo se presentaron en el departamento del Cauca y también en la ciudad de Popayán. Son cerca de 206 víctimas de ejecuciones extrajudiciales en la modalidad de Falsos Positivos que registra la JEP en el departamento del Cauca. Ocupamos el décimo lugar en número de víctimas en la lista de horror. Es probable que el subregistro víctimas sea mayor por la ausencia de denuncia, por que los casos terminaron archivados por la Justicia Penal Militar y también por que muchas de las víctimas fueron traídas de otros departamentos y reportadas como NN, así mismo, muchas víctimas del departamento del Cauca fueron ejecutadas en otras zonas de país y reportadas como NN. En Colombia, de conformidad con las cifras de la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por desaparecidas hay alrededor de 25.000 cuerpos no identificados que permanecen en las instituciones del Estado y en los cementerios del país y, por lo tanto, no han sido entregados a sus familiares.

Estos son alguno de los casos que se presentaron en el departamento de Cauca entre el 2002 y el 2010 reportados por las organizaciones de derechos humanos o los medios de comunicación regional.

 

El 2 de febrero de 2004 en Popayán, Cauca, tropas pertenecientes a la Contraguerrilla Demoledor 6, adscrita al Batallón de Contraguerrillas número 50 del Ejército Nacional, ejecutaron al campesino ARBEY OSWALDO SÁNCHEZ CAMPO. Los hechos ocurrieron en la vereda El Cabuyo. El campesino fue presentado como “muerto en combate”.

 

El 31 de marzo de 2004, en la vereda San Antonio, corregimiento de Santa Leticia del municipio de Puracé, el capitán José Antonio Páez reportó tres personas muertas en combate pertenecientes a las FARC entre las que se hallaban las hermanas MARTA CECILIA EN INCHIMA Y NANCY INCHIMA, de 17 y 20 años de edad respectivamente. Al día siguiente el menor JAIRO ALEXANDER INCHIMA de 14 años de edad hermano de las víctimas denunció que sus hermanas no murieron en combate, ni eran guerrilleras, ni vestían prendas militares, sino que varios miembros del ejército ingresaron a su casa y la sacaron y luego les dispararon.

 

El 17 de mayo de 2005, en Almaguer, Cauca, tropas pertenecientes a la Compañía Acero del Batallón de Alta Montaña 4 Benjamín Herrera Cortez, adscrito a la Brigada 29 del Ejército Nacional, ejecutaron a los campesinos: EDWAR TULIO GÓMEZ, EVERT PAPAMIJA BENAVIDES y RÓMULO RENGIFO. Las víctimas fueron presentadas como “guerrilleros de la cuadrilla Camilo Cienfuegos del ELN, muertos en combate”.

 

El 16 de diciembre 2005, el Batallón José Hilario López, asesinó al campesino MILLER NOGUERA HERNÁNDEZ quien a las 5:00 am fue sacado de su residencia. Los militares trasladaron el cuerpo de la víctima hasta la cabecera municipal de La Sierra Cauca. El ejército en su informe indicó que Miller era un guerrillero dado de baja en combate y que era jefe de finanzas de la columna Lucho Quintero del ELN.

 

El 8 de enero de 2006, en la vereda Belén de Inzá, Cauca, tropas pertenecientes al Batallón Cacique Pigoanza del Ejército Nacional ejecutaron a los indígenas HORTENSIA NEYID TUNIA CUCHUMBE y MANUEL ANTONIO TAO, e hirieron a WILLIAM JOSÉ CUNACUÉ MEDINA. Hortensia y Manuel aparecieron uniformados de camuflado, con los rostros cubiertos con capuchas, las insignias y los apellidos cubiertos. Los cuerpos sin vida de Hortensia y Manuel fueron trasladados hasta las instalaciones militares en La Plata en donde en una rueda de prensa, fueron presentados como guerrilleros dados de «baja» portando granadas de fragmentación.

 

El 6 de abril de 2006, a las 5:30 p.m., los campesinos WALTER IMBACHÍ y RÓMULO NOGUERA fueron sacados de sus residencias. Horas más tarde, la comunidad escuchó disparos en la vereda La Cuchilla – Bateros en límite con el municipio de Bolívar, Cauca, y San Pablo, Nariño. Los cuerpos de los señores Walter Imbachí y Rómulo Noguera fueron llevados por el mismo ejército a la cabecera municipal de San Pablo, Nariño,  presentaban señales de torturas, vestían camuflado con pañoletas del ELN. El ejército por su parte, entregó el informe con dos versiones; una: de dos guerrilleros dados de baja en combate y, la otra: de dos hombres que iban en moto y no atendieron el llamado de pare.

 

El 10 de abril de 2006, en Bolívar, Cauca, siendo las 2:00 p.m., encontrándose el señor LUIS ANTIDIO MACÍAS CAICEDO en su casa de habitación, ubicada en la vereda de Pueblo Viejo, fue asesinado por hombres que vestían de negro y estaban encapuchados. Posteriormente el cuerpo de la víctima fue dejado por miembros del Ejército Nacional en el Hospital de Bolívar -Cauca, afirmando que su muerte se había dado en combate.

 

El 19 de diciembre de 2006, hacia las 6:00 pm., en la vereda La Primicia, ubicada a media hora a pie del casco urbano de San Francisco Tacueyo, Cauca, fueron asesinados por efectivos militares del Batallón Pichincha de la Tercera Brigada, los comuneros indígenas ARNOLDO MUSICUE UL , ROBERTO POTO, quienes habían sido detenidos arbitrariamente desde el día anterior, acusados de pertenecer a la guerrilla. Sus cuerpos presentaban visibles señales de tortura. La comunidad indígena presenció el proceso de detención arbitraria y de tortura de las víctimas.

 

El 15 de febrero de 2007, en Piamonte, Cauca, tropas pertenecientes al Batallón de Infantería 25 General Roberto Domingo Rico Díaz de la Armada Nacional, ejecutaron a FRANUEL ERAZO PASINGA. Fue presentado por parte de los militares en el periódico Diario del Sur como “guerrillero del Frente 49 de las FARC-EP, muerto en combate en la vereda San José de Ignacio”.

El 29 de abril de 2007, en el Patía (El Bordo), Cauca, tropas pertenecientes al Batallón de Alta Montaña 4 Benjamín Herrera Cortez, adscrito a la Brigada 29 del Ejército Nacional, ejecutaron a dos campesinos que jugaban futbol en un campeonato verdad, del corregimiento de Santa Cruz. Los militares reportaron a las víctimas como guerrilleros dados de baja en combate.

 

 

El 26 de junio de 2007, en Popayán, Cauca, tropas pertenecientes al Ejército Nacional ejecutaron al enfermero MILTON JOSÉ VELASCO RIVERA y a los comerciantes CRISTIAN ADREY PAZ GEMBUEL, LUIS ALEXANDER GUTIÉRREZ TOVAR y JAMES IVÁN BOJORGE ORDÓÑEZ. El hecho se presentó en zona rural del suroccidente de Popayán en el sitio conocido como La Playa. Las víctimas fueron presentadas como guerrilleros dados de baja en combate.

El 9 de agosto de 2007, fueron ejecutados extrajudicialmente ULPIANO ORTIZ FAJARDO y JAIRO ALEXIS CASTRO CONCHA, por efectivos militares, pertenecientes al Batallón de Alta Montaña No 4 Benjamín Herrera Cortes, de la Brigada 29 del Ejercito Nacional.. A las 4:00 a.m., como era habitual de todos los jueves, Ulpiano salió de su casa en el casco urbano del Municipio de Piendamó, para realizar compra de mercancía en la Galería la 13 de Popayán para luego revenderla en Piendamo-Cauca; Jairo Alexis Castro Concha, iniciaba su labor como ayudante de buses de transporte público. En el terminal de Popayán fueron contactados por un militar vestido de civil quien los traslado hasta el sector de los Robles vía a Timbío, Cauca, donde fueron puestos en situación de indefensión y asesinados. El 10 de agosto de 2007, las emisoras Radio Súper, Mil Cuarenta y RCN de Popayán, señalaban que Ulpiano y Jairo Alexis habían sido dado de baja en combate por parte de efectivos militares de la Brigada 29 del Ejército Nacional y que eran integrantes del ELN.

 

El 4 de septiembre de 2007, en Popayán, Cauca, tropas pertenecientes al GAULA adscrito a la División 1 del Ejército Nacional, ejecutaron a EFRÉN DARÍO CHANTRE RIVERA y YEISSON DAVID HIDROBO HOYOS. Las víctimas habían salido de sus casas, ubicadas en el barrio Los Campos, luego que recibieran ofertas laborales de una mujer llamada Victoria Montenegro Sandoval y del suboficial retirado del Ejército Nacional José Tránsito Lucumí Paz, con el fin de ir a trabajar a unas fincas en el departamento de Córdoba. El día 6 del mes en curso fueron reportados como “bajas” por el GAULA del Ejército de Montería (Córdoba), a raíz de un corto combate ocurrido en la finca Los Brillantes, zona rural de Montería. Sin embargo, sus familiares se enteraron del hecho hasta el día 10 de junio de 2008, cuando la Fiscalía de Montería les anunció que los cuerpos estaban como NN en una fosa común.

 

El 29 de septiembre de 2007, en Popayán, Cauca, tropas pertenecientes al GAULA, adscrito a la División 1 del Ejército Nacional, ejecutaron a DIYER ANDRÉS BARONA VALENCIA. La víctima había salido de su casa, ubicada en el barrio Los Campos, luego que recibiera ofertas laborales de una mujer llamada Victoria Montenegro Sandoval y del suboficial retirado del Ejército Nacional José Tránsito Lucumí Paz, con el fin de ir a trabajar a una finca en el departamento de Córdoba. Diyer Andrés, quien había prestado servicio militar en el año 2003, en un batallón en Mocoa (Putumayo), salió de su casa el día 29 de septiembre, manifestándole a su mamá que iba a buscar en el municipio de Medellín (Antioquia) a un hombre que lo ayudaría a regresar al Ejército. Según la fuente el día 7 de octubre del año en curso fue reportado como “baja” por el GAULA del Ejército de Montería (Córdoba).

El 8 de octubre de 2007, en Popayán, Cauca, tropas pertenecientes al GAULA, adscrito a la División 1 del Ejército Nacional, ejecutaron a BALBINO ARLEY GÓMEZ. La víctima había salido de su casa, ubicada en el barrio Los Campos, luego de que recibiera ofertas laborales de una mujer llamada Victoria Montenegro Sandoval y del suboficial retirado del Ejército Nacional José Tránsito Lucumí Paz, con el fin de ir a trabajar a Montería (Córdoba) en la construcción de una casa y una piscina. Balbino, quien tenía 30 años de edad, salió de su casa el día 8 de octubre. El 20 de octubre fue reportado como “baja” por el GAULA del Ejército de Montería. Sin embargo, sus familiares se enteraron del hecho hasta el día 10 de junio de 2008, cuando la Fiscalía de Montería les anunció que el cuerpo estaba como NN en una fosa común.

 

El 24 de noviembre de 2007, en zona rural de El Tambo, Cauca, tropas del ejército ejecutaron a JOHAN ANDRÉS DAZA YEPES y a ÓSCAR EDUARDO ORTIZ y los reportaron como dados de baja en combate sepultándolos como NN. Habían desaparecido en los primeros días de noviembre; Johan había salido del barrio Rojas Pinilla de Armenia, Quindío, e iba rumbo a Pasto donde residía su padre.

 

El 30 de enero de 2008, en Silvia, Cauca, tropas pertenecientes al Batallón de Alta Montaña No. 4 del Ejército Nacional, ejecutaron a los indígenas Nasa ROBERT HELER ASTAIZA, LUIS CARLOS OTERO VELASCO y ELÍAS PECHENÉ PILLIMUE en el sitio denominado la Chulica, ubicado entre los Resguardos indígenas de Qizgó y Ambaló del Municipio de Silvia. El periódico el Liberal de Popayán y el País de Cali en su edición del 1 de febrero de 2008 y las emisoras locales de estas mismas ciudades indicaron que según la fuerza pública se trataba de guerrilleros dados de baja en combate.

 

El 26 de marzo de 2008, el señor PANFILIO DOMÍNGUEZ CABRERA salió de su residencia ubicada en la cabecera municipal de Rosas, Cauca, el día 25 de marzo con destino al municipio de La Cruz, Nariño. El día 26 de marzo a las 5:00 p.m., su familia recibió una llamada del Hospital del municipio de La Unión, Nariño, donde se les informaba que fueran a reclamar el cuerpo del señor Panfilio Domínguez, que se encontraba en la morgue del hospital y que éste había sido dado de baja por el Ejército Nacional.

 

El 2 de mayo de 2008, unidades de la Fuerza Aérea ametrallaron desde 5 helicópteros el caserío Rotura, del Consejo Comunitario de La Mamuncia, de López De Micay, Cauca, ejecutando al menor de 13 años AURELIANO TOVAR TOVAR quien estaba pescando en una canoa. Lo trasladaron en un helicóptero y a los cuatro días devolvieron su cadáver como el de un guerrillero dado de baja en combate.

 

El 24 de agosto de 2008, la personera municipal de Yumbo Valle, informó que cinc personas residentes en Yumbo, una en Palmira y una en Candelaria Valle, fueron reportadas por el Ejército Nacional como muertas en combate el día 24 de agosto de 2.008, las cinco primeras en el municipio de Timbío-Cauca y las dos últimas en Caloto, Cauca. Las víctimas fueron: JOSÉ DOMÍNGUEZ; JHON OSWALDO ARCE; JHON JAIRO ROSERO; JOSÉ ARBEY MUÑOZ; JOSÉ EDUARD CABAL; ERMINSON MENDOZA y LUIS ALFREDO RAMÍREZ.

 

El 7 de septiembre de 2008, en Piamonte, Cauca, tropas pertenecientes al Ejército Nacional ejecutaron a LUIS ALEXÁNDER JAMIOY PERDOMO. La víctima fue detenida arbitrariamente en un billar, sacado del lugar, asesinado y posteriormente vestido de camuflado, le colocaron una pistola y un radio.

 

El 17 de septiembre de 2008, en Jambaló, Cauca, tropas pertenecientes al Ejército Nacional, ejecutaron al indígena de etnia y pastor evangélico Nasa, JUSTINIANO TUNUBALÁ, del resguardo de Pitayó. La víctima se encontraba de regreso de la vereda de Paletón hacia Jambaló, donde fue a llevar a una señora. A esa hora se dio un hostigamiento de la guerrilla contra el Ejército. El comunero quedó en medio del hostigamiento en una vuelta del camino. Según la versión que dio el Ejército, Justiniano llevaba como parrillero a un guerrillero armado quien disparó contra el Ejército hiriendo a un soldado en un pie. Las autoridades indígenas afirmaron que dicha versión no tenía sustento en la realidad, que nunca se encontró el supuesto guerrillero que llevaba Justiniano, que no hubo reporte de soldados heridos y que el cuerpo del comunero presentaba múltiples impactos de fusil hechos a corta distancia.

 

En 26 de julio de 2009, en Silvia, Cauca, tropas pertenecientes al Batallón de Infantería Número 8 José Hilario López, adscritos a la Brigada 29 del Ejército Nacional, ejecutaron al indígena REINEL DAGUA QUINTO, de 28 años de edad, miembro del Cabildo de Pitayó. Fue sacado de su casa por hombres armados que vestían prendas de la Fuerza Pública. Tres horas después su cuerpo fue hallado sin vida en un descampado, presentaba varios impactos de armas, vestía una prenda camuflada del Ejército. En el Batallón informaron que el indígena había caído en combate con las fuerzas militares.

Día de la Tierra Palestina: una urgente súplica para detener El Genocidio.

El origen del Día de la Tierra Palestina, celebrado cada 30 de marzo, se remonta a las movilizaciones palestinas contra la expropiación de tierras por parte del gobierno israelí en 1976. En esa fecha, la sociedad palestina convocó una huelga general en protesta por el continuo robo de sus tierras por parte de Israel. El 30 de marzo de 1976, el Ejército israelí asesinó a siete jóvenes palestinos que participaban en manifestaciones para detener la confiscación de 2,100 hectáreas de tierras palestinas con el propósito de construir colonias para judíos y un campo de entrenamiento militar.
Desde entonces, cada 30 de marzo se conmemora la lucha del pueblo palestino plantando un olivo como símbolo de reivindicación de sus derechos legítimos sobre la Tierra Palestina y su derecho al retorno. Sin embargo, hoy, después de 48 años, en Palestina se está perpetrando el genocidio más sangriento, con cifras escandalosas que evidencian el poder de Israel y Estados Unidos para llevar a cabo esta barbarie ante una humanidad espectadora e impotente, y una comunidad internacional incapaz de detener el horror.
Durante los casi seis meses en los que Israel ha declarado su guerra contra Hamas, se ha orquestado un genocidio que podemos observar en tiempo real a través de las redes sociales, con las siguientes cifras:
• 2,848 masacres cometidas por el ejército de ocupación israelí contra el pueblo palestino en la Franja de Gaza y Cisjordania.
• 39,226 personas entre asesinadas y desaparecidas.
• 32,552 personas asesinadas que llegaron a los hospitales.
• 14,280 niños asesinados.
• 27 niños muertos por inanición.
• 9,340 mujeres asesinadas.
• 364 personas asesinadas del personal médico.
• 48 personas asesinadas de la Defensa Civil.
• 136 periodistas asesinados.
• 7,000 personas desaparecidas, el 73% de las cuales son niños y mujeres.
• 74,980 personas heridas.
• 11,000 personas heridas que necesitan ser trasladadas a otros países para recibir tratamiento.
• 17,000 niños en estado de orfandad.
• 10,000 pacientes con cáncer enfrentan el riesgo de muerte.
• 700,000 pacientes con enfermedades infecciosas.
• 8,000 casos de infección por hepatitis viral.
• 60,000 mujeres embarazadas en riesgo.
• 350,000 pacientes con enfermedades crónicas sin control y tratamiento adecuado.
• 269 personas secuestradas del personal de salud.
• 12 periodistas secuestrados.
• 2 millones de desplazados.
• 100 escuelas y universidades quedaron completamente destruidas.
• 305 escuelas y universidades parcialmente destruidas.
• 224 mezquitas completamente destruidas.
• 290 mezquitas parcialmente destruidas.
• 3 iglesias atacadas y destruidas.
• 70,000 viviendas quedaron completamente destruidas.
• 290,000 viviendas parcialmente destruidas.
• 70,000 toneladas de explosivos arrojados por Israel.
• 32 hospitales fuera de servicio.
• 53 centros de salud fuera de servicio.
• 155 instituciones de salud parcialmente atacadas.
• 126 ambulancias destruidas.
• 200 sitios arqueológicos y patrimoniales destruidos.
• Un total de 130 trabajadores humanitarios de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos (UNRWA) han sido asesinados.
Durante el mes de marzo, las tropas israelíes incursionaron en los alrededores del Hospital Al-Shifa en Gaza, dejando destrucción y devastación a su paso, además de enfrentar denuncias escandalosas sobre violencia sexual. Según la cadena de televisión Al Jazeera, varios testigos presenciales han relatado que los soldados israelíes «secuestraban, violaban y ejecutaban a mujeres en las inmediaciones del hospital”. El uso de la violencia sexual contra las mujeres palestinas es una parte integral de la historia política del estado sionista desde su fundación en 1948. Historiadores como Ilan Pappé han documentado que, durante la fundación del estado de Israel, el ejército participó en numerosas violaciones, tanto en grupo como individuales, contra mujeres palestinas. En este contexto, se destaca la trágica historia de una joven palestina que fue secuestrada y violada en el Néguev por unos 20 soldados israelíes, como parte de una celebración, y que terminó con su asesinato.
El Consejo de Seguridad de la ONU emitió el lunes 13 de marzo una resolución que solicita un alto al fuego durante el mes de Ramadán, que comenzó el 11 de marzo. También exige la liberación de 130 rehenes secuestrados en Israel y retenidos en Gaza, además de hacer hincapié en la necesidad urgente de permitir que una amplia ayuda vital llegue a la población hambrienta del enclave asediado. El Consejo de Seguridad reiteró su exigencia de que se eliminen todos los obstáculos que dificultan la prestación de asistencia humanitaria a gran escala, en consonancia con el derecho internacional humanitario y las resoluciones 2712 (2023) y 2720 (2023).
Sin embargo, los bombardeos han continuado y el genocidio no se detiene. Apenas 24 horas después de la decisión del Consejo de Seguridad que ordenaba el cese al fuego, el ejército de Israel llevó a cabo bombardeos aéreos en Rafah. Las excavadoras israelíes han destrozado la infraestructura en Jenin, en Cisjordania, y la cifra de asesinatos, desapariciones y heridos ha seguido aumentando. «Necesitamos debilitar al ejército en Rafah. Hay que atacar cuando estén cansados y débiles, hay que romperles los huesos. Durante el ayuno del Ramadán es el mejor momento para matarlos, no sentirán compasión por ellos», expresó Almog Cohen, político sionista del parlamento y miembro del partido «Poder Judío», liderado por el Ministro de Seguridad Nacional de Netanyahu. Por su parte, el ex jefe del Estado Mayor del ejército de Israel, Moshe Yalon, señaló: «Netanyahu está dispuesto a sacrificar a los secados por intereses políticos, e Israel está experimentando la crisis más peligrosa desde su fundación». El Ministro de Seguridad Nacional de Israel, Itamar Ben-Gvir, indicó que «La decisión del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas es antisemita y su Secretario General también lo es, y eso solo alienta a Hamás». Por otro lado, el presidente Gustavo Petro manifestó en redes sociales que, debido a que Israel no acató la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU, Colombia romperá relaciones diplomáticas con dicho país.
¿Qué espera el mundo para detener el genocidio en Palestina? Seguimos siendo espectadores de la barbarie. Hoy, en el Día de la Tierra de Palestina, es urgente que se detenga el genocidio y se libere a Palestina.

Por: Sofía López Mera, abogada y periodista, defensora de derechos humanos de la Corporación Justicia y Dignidad.

VIOLENCIA DE GENERO INSTITUCIONALIZADA EN EL CAUCA

Por: Corporación Justicia y Dignidad

En el departamento del Cauca está institucionalizada y normalizada la violencia contra las mujeres. No obstante, las paredes de la ciudad de Popayán gritan dicha problemática, en tanto que las autoridades callan, encubren e instauran impunidad.

El docente Milton Javier López de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad del Cauca, viene siendo señalado, desde hace años atrás, de infligir violencia sexual contra estudiantes de dicha facultad. Él, señala que las denuncias por delitos sexuales son producto de la persecución por haber destapado el escándalo de corrupción en la alteración de notas para obtener títulos de grado, pero lo cierto es que las estudiantes siguen manifestando ser intimidadas sexualmente y posteriormente amenazadas con ser denunciadas si acuden a la administración de justicia. Nuestra organización conoció al menos el testimonio de dos estudiantes que manifestaron ser acosadas sexualmente por el docente, quien les indicó que no podrían realizar la denuncia ya que carecían de pruebas, y, por el contrario, su denuncia por injuria y calumnia sí prosperaría. Las autoridades administrativas de la Universidad del Cauca no adelantan ningún tipo de acompañamiento a las víctimas para poner fin a este flagelo. Lo único que ha prosperado es una acción de tutela en su contra por el uso de palabras soeces y con doble sentido en un examen prepratorio. Dado este estado de cosas, las paredes seguirán haciendo la denuncia contra el docente al que señalan como violador.

Por otro lado, la violencia contra las mujeres en política constituye una de las principales barreras para su acceso y permanencia en espacios de liderazgo, representación y toma de decisiones. “Mamá Carmen”, así le llaman a la lideresa indígena Carmen Eugenia Gembuel Quiguanas, quien es proveniente del territorio Misak de la María, Piendamó, y que fue elegida el 10 de agosto de 2021 como Consejera Mayor y Representante Legal del Consejo Regional Indígena del Cauca. Durante su periodo como autoridad indígena padeció todo tipo de violencias que constituyen lo que se ha denominado la Violencia Política contra las mujeres. A nivel interno y externo tuvo que enfrentar grandes obstáculos para el ejercicio de sus funciones como dirigente que muy seguramente un hombre no hubiera padecido. Fue tal la persecución por su condición de mujer lideresa, que, hasta el último día en ejercicio de su cargo, comuneros indígenas al mando de líder Misak, Enrique Yalanda, cerraron las vías de acceso al Resguardo la María para impedir el ejercicio de entrega a la nueva consejería del CRIC, muchas de estas acciones vinieron acompañadas de amenazas y mantienen a la dirigente en una grave condición de seguridad.

 

Narly Gómez Jiménez, fue desaparecida forzadamente el día 27 de enero de 2020 y la última persona que estuvo con ella fue su excompañero sentimental y padre de su hija, el militar, Ever Yobany Muñoz Imbachí. Ever Yobany era soldado profesional adscrito al Grupo de Caballería Liviano Meteoro, quien meses antes había sido denunciado por los delitos de violencia sexual y violencia intrafamiliar. La fiscalía 7 especializada, Martha Liliana Cerón, en el marco del proceso penal adelantado por el delito de desaparición forzada se negó a recaudar elementos de prueba a fin de solicitar la captura del presunto responsable. Hoy, en una situación sin esclarecer, ante el Juzgado 4 penal especializado a cargo del doctor Darío Cajas, se presiona a las víctimas para que asistan a una diligencia de preclusión y archivo de la investigación a favor del militar. La señora Ruby Muñoz y demás hermanos del militar, que participaron en los hechos de la desaparición forzada y tal vez del feminicidio, no han sido vinculados al proceso penal, y en el municipio de la Sierra alardean saber del paradero de la víctima y amenazan de diferentes formas a los familiares que buscan. ¿Dónde está Narly? rezan varios carteles y fotografías sostenidos por familiares y amigos que hacen plantones en el parque Caldas de la ciudad de Popayán exigiendo el regreso de Narly a casa.

En febrero de 2022, la Corte Constitucional, en una sentencia histórica, la C-055 de 2022, despenalizó el aborto hasta la semana 24 de gestación. Pero las mujeres indígenas del Cauca que se encuentran afiliadas la Asociación Indígena del Cauca EPSI- AIC EPSI-, dependen de la decisión de las autoridades tradicionales de sus resguardos para que autoricen la interrupción voluntaria del embarazo (IVE), y en la mayoría de los casos, su derecho es negado. La AIC manifiesta que tienen una resolución interna, la resolución 050 de 2020 que supedita la decisión de la IVE a la decisión de los gobernadores de los cabildos indígenas por encima de la decisión de las mujeres. La sentencia T-158 de 2023 de la Corte Constitucional en una postura bastante ambigua  profirió por su parte: “ORDENAR a la AIC EPSI que, por medio de su Junta Administradora, adecúe la Resolución 050 de 2020, con el fin de que dicha normativa prevea que la decisión de la autoridad ancestral indígena frente a la solicitud de IVE: (i) no podrá desconocer el componente básico de la IVE, constituido por las tres circunstancias excepcionales previstas por la Sentencia C-355 de 2006 para llevar a cabo ese procedimiento; (ii) deberá valorar y ponderar las razones que expongan las comuneras indígenas para solicitar la IVE hasta la semana 24 de gestación en ejercicio de su autonomía reproductiva, teniendo en cuenta los deberes constitucionales de protección de la dignidad y los derechos de las mujeres gestantes y, a su vez, de protección gradual e incremental del bien jurídico de la vida en gestación, como se indicó en la Sentencia C-055 de 2022, y (iii) deberá justificar de manera razonada y suficiente la aprobación o negación de la IVE, sin perjuicio de que, dentro de un término prudencial y perentorio, se exploren y adopten medidas alternativas a dicho procedimiento, con el consentimiento previo e informado de la solicitante”. Para las mujeres que laboran en la AIC-EPSI y los diferentes programas del CRIC el tema IVE sigue siendo un tema vedado y se solidarizan desde la clandestinidad con las mujeres indígenas que enfrentan esta situación. Los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres indígenas son flagrantemente negados en el Cauca mientras esté vigente la Resolución 050 de 2020, por eso exigen la derogación inmediata de dicha normatividad.

 

La Fiscalía Tercera, adscrita al Centro de Atención de Violencia Intrafamiliar de Popayán, radicó el 8 de noviembre de 2022 el escrito de acusación en contra Jaime Andrés Bonilla, Personero de la Ciudad de Popayán por los delitos de violencia intrafamiliar agravada que impartió el acusado en contra de su hija y la madre de su hija. Según información suministrada por el portal “Cuestión Publica”, Jaime Andrés Bonilla también tiene dos denuncias, una de ellas ya conciliada, por maltrato contra dos de sus excompañeras sentimentales. Además, cumplió una condena por homicidio culposo. No se entiende como una persona con este prontuario criminal fue elegida en marzo de 2022 como Personero Municipal por parte del Concejo de Popayán. Corresponde al personero municipal en cumplimiento de sus funciones de Ministerio Público la guarda y promoción de los derechos humanos. Es evidente que, con los antecedentes criminales del Personero Jaime Andrés Bonilla, los derechos humanos de las mujeres en Popayán no se encuentren salvaguardados.

Que sigan hablando las paredes en Popayán, que denuncien lo que a las mujeres Caucanas se les obliga a callar, mientras tanto las autoridades seguirán callando, encubriendo e instaurando impunidad.

Imperio Asesino de Niños

Por: Sofía López Mera, Corporación Justicia y Dignidad

 

Estamos siendo testigos en tiempo real de un genocidio contra el Pueblo Palestino. Las redes sociales están llenas de imágenes impactantes de niños y niñas rescatados entre los escombros, heridos y mutilados, algunos incluso afectados por el fósforo blanco. El número de menores asesinados y desaparecidos asciende a más de tres mil.

Según un informe presentado por Save the Children el 29 de octubre, el número de niños y niñas asesinados en Gaza en tres semanas supera la cifra anual de niños y niñas asesinados en zonas de conflicto en todo el mundo desde 2019, abarcando más de 20 países.

Según el Ministerio de Salud de Gaza, desde el 7 de octubre, más de 3.257 niños y niñas han perdido la vida. Cerca de 5.364 niños y niñas han resultado heridos debido a los incesantes ataques, y otros mil niños y niñas han sido reportados como desaparecidos en Gaza, presumiblemente sepultados bajo los escombros que dejan los bombardeos. Es probable que la cifra de muertes sea aún mayor, lo que significa que más de 400 niños y niñas son asesinados, desaparecidos o heridos a diario en Palestina.

 

Los infantes asesinados representan más del 40% de las víctimas en Gaza y más de un tercio de todas las fatalidades en el territorio palestino ocupado por Israel. Casi todos los niños y niñas de la Franja de Gaza se han visto expuestos a situaciones extremadamente difíciles y traumáticas, marcadas por bombardeos de bienes civiles, destrucción generalizada, ataques constantes, desplazamientos de población y una grave falta de elementos esenciales como alimentos, agua y medicinas.

Adele Khodr, directora regional de UNICEF para Oriente Medio y el Norte de África, ha declarado: «La situación en la Franja de Gaza es cada vez más una mancha en nuestra conciencia colectiva». En la misma declaración, señaló: «La matanza y mutilación de niños, los ataques a hospitales y escuelas, y la denegación de acceso a la ayuda humanitaria son graves violaciones de los derechos de la infancia». UNICEF hizo un llamamiento urgente a todas las partes para que acuerden un alto al fuego, permitan el acceso de la ayuda humanitaria y liberen a todos los rehenes. Resaltaron que incluso en tiempos de guerra, existen reglas y que la obligación es proteger a los civiles, especialmente a los niños y las niñas, y hacer todo lo posible para evitar su sufrimiento en cualquier circunstancia.

El suministro de combustible es vital para el funcionamiento de instalaciones esenciales como hospitales, plantas desalinizadoras y estaciones de bombeo de agua. En las unidades de cuidados intensivos neonatales, se encuentran más de cien recién nacidos, algunos de los cuales están en incubadoras y dependen de la ventilación mecánica. Por lo tanto, el suministro continuo de energía es una cuestión de vida o muerte. El riesgo de que los niños mueran a causa de las heridas nunca ha sido tan alto, ya que las Naciones Unidas informan que un tercio de los hospitales en la Franja de Gaza ya no están operativos debido a cortes de electricidad y al «asedio total» impuesto por el Gobierno de Israel, que bloquea la entrada de bienes como combustible y medicinas. Según Médicos Sin Fronteras, la escasez de anestesia ha llevado a la amputación de niños sin alivio del dolor.

Toda la población de la Franja de Gaza, casi 2,3 millones de personas, se enfrenta a una grave escasez de agua, lo que tiene consecuencias fatales, especialmente para la niñez, que representan alrededor del 50% de la población. La mayoría de los sistemas de abastecimiento de agua han dejado de funcionar debido a diversos factores, como la falta de combustible o daños en las infraestructuras críticas de producción, tratamiento y distribución. Actualmente, la capacidad de producción de agua apenas alcanza el 5% de la producción diaria habitual. Los grupos de población vulnerables recurren a fuentes de agua no potable, en particular agua altamente salina y de calidad dudosa procedente de pozos agrícolas. El problema se agrava por el hecho de que las cinco plantas de tratamiento de aguas residuales de Gaza han dejado de funcionar, principalmente debido a la falta de combustible, lo que ha llevado a verter más de 120,000 m³ de aguas residuales al mar.

El Estado de Israel ha interrumpido el suministro de combustible, energía, agua e internet de manera criminal y terrorista. Además, ha impedido la llegada de ayuda humanitaria, al tiempo que bombardea hospitales, escuelas, iglesias y organizaciones humanitarias de rescate y emergencia.

El viernes, Israel anunció «operaciones terrestres ampliadas» en la Franja de Gaza. Según informes de inteligencia desclasificados del Ministerio de Defensa, su intención es desplazar forzosamente a cerca de dos millones de palestinos hacia el desierto en Egipto y ocupar de manera permanente la Franja de Gaza. La mayoría de los expulsados serán niños y niñas.

Mientras tanto, el primer ministro de Israel Netanyahu hace llamados públicos al exterminio del Pueblo Palestino, haciendo hincapié en el asesinato sistemático de niños y niñas. Parafrasea la Biblia y cita: «Recuerda lo que nos hizo Amalec». La cita completa de 1 Samuel 15: 2, 3 es: «Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Yo castigaré lo que hizo Amalec a Israel al oponérsele en el camino cuando subía de Egipto. Ve, pues, y hiere a Amalec, y destruye todo lo que tiene, y no te apiades de él; mata a hombres, mujeres, niños, y aun los de pecho, vacas, ovejas, camellos y asnos».

 

El Espíritu de Joel y su legado en la Justicia Propia

El pasado 9 de marzo, el movimiento indígena perdió a uno de sus más valiosos líderes, Joel Peña Guetio, quien partió hacia el mundo espiritual dejando tras de sí un legado imborrable. Su compromiso con la defensa de los derechos de los pueblos indígenas y su contribución al fortalecimiento de la Justicia Especial Indígena en el departamento del Cauca trazan un camino que deberá recorrerse.

Para quienes tuvimos el privilegio de conocerlo y trabajar junto a él, Joel no solo fue un dirigente indígena Nasa, sino un guía, un sabedor ancestral y un defensor acérrimo de los valores cosmogónicos y las tradiciones de su pueblo. Como jurista del derecho propio, como estudiante de la Facultad de Derecho de la Universidad del Cauca y como docente de la Universidad Autónoma Indígena, trazó un camino firme hacia el reconocimiento y la protección de la Justicia Propia de los pueblos originarios.

El legado de Joel se manifiesta en su incansable labor por caracterizar las justicias propias de los 11 pueblos indígenas que integran el CRIC (Consejo Regional Indígena del Cauca), así como en la estructuración de la Justicia Indígena en sus fundamentos, principios y competencias. Su visión de que la Justicia Propia Indígena sea concebida como un sistema autónomo dentro del CRIC es una apuesta que dejó planteada a consideración de las autoridades tradicionales de la organización.

En un contexto de pluralismo jurídico en Colombia, el valioso aporte investigativo de Joel Peña Guetio constituye una guía esencial para entender y valorar el ejercicio del derecho a la jurisdicción especial indígena y la autodeterminación de los pueblos indígenas. Ofreció claridad sobre las complejidades y riquezas de los sistemas de justicia indígena y un entendimiento más profundo sobre el ejercicio legítimo de la jurisdicción especial indígena, un espacio donde las comunidades definen y aplican sus propias normas, preservando así su identidad cultural y su visión única de justicia, garantizando la continuidad y pervivencia de las comunidades.

Desde los orígenes de la espiritualidad que impregna todos los aspectos de la vida indígena hasta el reconocimiento internacional de los derechos fundamentales de los pueblos indígenas en Colombia a través del convenio 169 de la OIT, el trabajo de Joel desentrañó los fundamentos, principios y estructuras que sustentan la justicia indígena en el CRIC. Se caracterizó por una profunda conexión espiritual que trascendía las fronteras entre el ámbito jurídico y el medicinal. Además de ser jurista del derecho propio, Joel también era un médico tradicional, lo que le otorgaba una comprensión holística de la justicia indígena, integrando los elementos de la naturaleza en su ejercicio.

En sus prácticas espirituales de mambeo y del cateo, Joel no solo veía a la coca como una planta sagrada, sino que comprendía los mensajes de la montaña, el río, la lluvia, la piedra y otros elementos naturales en el ejercicio y compresión de la justicia propia. Esta conexión con la naturaleza enriquecía su visión de la justicia, permitiéndole incorporar los principios de equilibrio, armonía y respeto por la tierra en su trabajo.

Su experiencia como médico tradicional también influyó en su enfoque hacia la estructuración, comprensión y definición de las justicias propias de cada uno de los pueblos indígenas. Joel no solo sistematizaba sus conocimientos dentro del ámbito académico, sino que también los enriquecía con su sabiduría ancestral y su profundo respeto por las tradiciones indígenas.

El legado de Joel en el contexto de los 11 pueblos indígenas que integran el CRIC es un testimonio de su compromiso y dedicación hacia la preservación de la cultura y la justicia propia de estas comunidades. Su profunda investigación ha revelado la intrincada relación que estos pueblos mantienen con la tierra y la espiritualidad, fundamentando su cosmovisión en principios arraigados en la creación y el equilibrio con la naturaleza.

Joel destacó, por ejemplo, cómo los Nasas, organizados en resguardos y asociaciones, han sabido mantener vivas sus tradiciones ancestrales utilizando la Ley de Origen y el Derecho Propio como pilares fundamentales en la resolución de conflictos y en la preservación de su identidad cultural.

En el caso de los Yanaconas, el legado de Joel ha sido fundamental para resaltar su resistencia y fortaleza frente a los procesos de colonización y asimilación. A pesar de las presiones externas, este pueblo ha logrado mantener su cosmovisión y sistemas jurídicos autónomos, guiados por principios como «un solo corazón» y «un solo pensamiento». La investigación de Joel ha permitido entender cómo los Yanaconas, liderados por sus cabildos, ejercen competencias en la resolución de una amplia gama de delitos, desde disputas por tierras hasta violencia de género, utilizando procedimientos participativos que involucran a toda la comunidad en la búsqueda de la armonía y el equilibrio social.

Además, el legado de Joel ha puesto en relieve la importancia de la estructura política y jurídica de los Eperara-Siapidara, un pueblo arraigado en la costa pacífica colombiana. Su investigación ha resaltado cómo este pueblo ha sabido preservar su identidad cultural y su conexión con la naturaleza a pesar de las presiones externas, como el conflicto armado y la explotación de recursos naturales. Gracias a su trabajo, se ha podido comprender mejor la importancia del idioma propio y las autoridades tradicionales en la resolución de conflictos y en la búsqueda del Vivir en Alegría en el pueblo Eperara-Siapidara.

Por último, el estudio de Joel sobre el pueblo Ampiuile destaca cómo han forjado su identidad cultural y su autonomía a lo largo del tiempo, enfrentando desafíos y luchando por la preservación de su territorio ancestral. Reconociendo la importancia de elementos naturales como el agua, la tierra, el sol y el aire, el pueblo Ampiuile busca mantener la armonía y el equilibrio en su comunidad a través de una estructura organizativa que incluye autoridades espirituales, culturales y tradicionales, así como espacios de resolución de conflictos como las juntas de trabajo y la comisaría indígena.

La propuesta de un sistema propio de justicia indígena en el Consejo Regional Indígena del Cauca, liderada por Joel Peña Guetio, adquiere una gran importancia ahora que la organización se encuentra en la vanguardia de una lucha por las garantías de la jurisdicción especial indígena. Esta lucha busca garantizar el reconocimiento y la legitimación efectiva de la jurisdicción especial indígena, tal como lo dispone el artículo 246 de la Constitución Política de Colombia. En este contexto, es necesario exigir garantías para el adecuado funcionamiento de la jurisdicción especial indígena dentro del sistema judicial nacional, al tiempo que se avanza en la consolidación de la propuesta de Justicia Especial Indígena para la Paz. El propósito principal de este enfoque es contribuir a la construcción de la paz en los territorios indígenas, reconociendo la importancia y la legitimidad de los sistemas de justicia propios de estas comunidades en el contexto colombiano.

Es con profundo respeto y gratitud que recordamos a Joel, amigo, maestro y médico tradicional, cuyo legado perdura en las luchas por la justicia propia. Aunque ahora esté en el mundo espiritual, su presencia sigue acompañando y guiando nuestros pasos en este camino.

 

¡Buen viaje Joelito!

Están embolatando la Paz Total en departamento del Cauca

Por: Corporación Justicia y Dignidad

 

Siguen embolatando la Paz Total en el Suroccidente Colombiano, especialmente en el Cauca. Entre asesinatos de policías, lideres sociales e indígenas, desplazamientos forzados, confinamientos, paros armados y promesas de cese al fuego incumplidas, las disidencias de las FARC o el Estado Mayor Central de las Farc (EMC), burlan la voluntad de paz del Gobierno Nacional y someten al terror a los habitantes de la región.

El 31 de julio la UNIPA denunció una masacre de tres jóvenes indígenas del pueblo Awá pertenecientes al Resguardo Saunde Guiguay del municipio de Tumaco; el 1 de agosto fue secuestrado por el frente “Carlos Patiño” del EMC, Over Jesús Rengifo Bolaños, presidente de la Junta de Acción Comunal de la vereda San Alfonso municipio de Balboa, a la fecha se desconoce su paradero; el 2 de agosto las comunidades indígenas del pueblo Wounaan denunciaron la instalación de un retén por parte de un grupo armado sobre el rio San Juan en el sector de Palestina en Buenaventura, Valle del Cauca; el 4 de agosto fue asesinado el líder indígena Eduardo Timaná, perteneciente a la comunidad del Nogal del Resguardo Kwet Wala de Pradera, Valle del Cauca.

El 10 de agosto se presentó un ataque armado en contra de la autoridad étnica del Consejo Comunitario El Playón del Rio Sigui en el municipio de López de Micay, este ataque armado dio origen al desplazamiento forzado de 17 personas entre menores de edad, mujeres y adultos mayores. La comunidad denunció que se encuentran en riesgo de quedar en una confrontación armada entre los grupos que integran el EMC y el ELN y solicitaron protección al Gobierno Nacional; en la mañana del sábado 12 de agosto murieron tres policías en Morales, Cauca, tras ser atacados con explosivos y disparos de fusil, se responsabilizó al frente armado “Jaime Martínez” que integra las EMC y al día siguiente fue secuestrado un uniformado adscrito al Batallón de Operaciones Terrestres No. 13. El plagio ocurrió en la vía entre Caloto y Santander de Quilichao, de este hecho se responsabilizó al frente “Dagoberto Ramos” del EMC, quienes tienen control en esta zona. El general William René Salamanca, ofreció 200 millones de pesos por información de alias “Marlon Vásquez”, jefe de las disidencias de las Farc, así como de alias “el paisa”, “samper” y “martín”.

Ese mismo 12 de agosto, se profirió por parte del EMC, un comunicado en donde dan la orden de Paro Armado en el departamento del Cauca, so pretexto de combatir un grupo paramilitar que trabaja en conjunto con la policía, que según ellos opera en zonas de su control, disfrazados de comerciantes, docentes y misión médica y prohíben el tránsito de la población luego de las 5 de la tarde; el 13 de agosto fue asesinado en Cerro Alto Caldono, el líder social José Rubiel Guetia quien era presidente de Junta de Acción Comunal y comunero indígena del Resguardo San Lorenzo Caldono; el 14 de agosto en redes sociales rotó otro panfleto en donde el EMC se atribuyen los hechos de violencia y amenazan a los lideres sociales e indígenas del sur del Valle y norte del Cauca:

“Haremos nuestra máxima presencia y control en todas las vías y demostraremos toda nuestra fuerza como organización armada damos un ultimato a los líderes sociales líderes indígenas de Miranda, Corinto , Florida y Pradera por rechazar nuestras acciones militares por ello son objetivos militar al no permitir que nuestras unidades accionen en los territorios libremente nos atribuimos a los últimos hechos recientes vamos por los líderes de los Resguardos de Florida Pradera, Miranda, Corinto, Santander”.

El 15 de agosto, se llevó a cabo Consejo de Seguridad en el departamento del Cauca liderado por el presidente Gustavo Petro, quien puntualizó diferentes acciones que se implementarán destacando la sustitución de cultivos de uso ilícito, fortalecer las fuerzas militares y policiales e hizo un llamado al cese de hostilidades, “En los próximos días y semanas se va a centrar en primer lugar en una sustitución de las economías ilícitas del departamento, en economías lícitas, básicamente economías cafeteras. El Ejército será el eje central de esa sustitución, con el apoyo del campesinado, de los movimientos sociales, indígenas y afros”.

A pesar de todo lo anterior, se conoció que tras una reunión en Caquetá entre el 11 y 12 de agosto, en la que participaron el Alto Comisionado para la Paz, Danilo Rueda Rodríguez, funcionarios de la ONU, de MAPP OEA, delegados del Gobierno nacional y delegados de las EMC se llegaron a tres acuerdos: el primer acuerdo es la fecha de la instalación de la mesa de diálogos, que será el próximo 17 de septiembre; el segundo acuerdo, trata de que ese mismo 17 de septiembre comenzaría el cese al fuego bilateral, nacional y de carácter temporal, que tendría una vigencia de seis meses; el tercer acuerdo consiste en que mientras llega ese cese al fuego, se acordó un cese de operaciones ofensivas a partir del próximo jueves 17 de agosto.

Indepaz por su parte, denunció que desde el 1 de enero a 3 de agosto de 2023 en el departamento del Cauca han sido asesinados 22 personas catalogadas como lideres sociales y defensores de derechos humanos; se asesinaron 5 firmantes de paz; se han presentado 5 masacres; han ocurrido 57 acciones que constituyen violación al cese al fuego pactado entre el Gobierno y los diferentes grupos armados; se han presentado 5872 eventos de desplazamiento forzado de los cuales 2.409 corresponden al municipio de Argelia, 461 eventos de confinamientos concentrados en el municipio de Balboa. Así mismo, la defensoría del pueblo denunció la existencia de un centro de reclutamiento forzado de niños, niñas y adolescentes al mando de las EMC en el municipio de Toribio, del cual a la fecha no se tiene información sobre su desmantelamiento.

Según denuncias conocidas en varios medios de comunicación, los diferentes frentes de la EMC realizan control territorial en el departamento, determinando quién transita por las veredas de los municipios de influencia y califican de objetivo militar a personas desconocidas. Este control se hace mediante procesos de carnetización que acredita a las personas como habitantes del lugar.

Las acciones militares de las disidencias de las FARC constitutivas de infracciones al DIH se presentan de forma conjunta con las acciones de los grupos de derecha del país que buscan desestabilizar al Gobierno Nacional por destapar hechos de corrupción como los de Ecopetrol, Odebrecht que involucran al grupo AVAL, el encubrimiento de los asesinatos del Clan del Golfo por parte de la Fiscalía, las declaraciones de Mancuso y ahora también las del paramilitar alias Macaco, sumado además a la intensa actividad de decomiso de cargamentos de droga durante este gobierno que constituyen un grave golpe a las finanzas del narcotráfico.

No se vislumbra unidad de mando de las estructuras del EMC, estas disidencias de las FARC actúan descoordinadamente con ejércitos de niños y jóvenes fuertemente armados por todo el territorio de su influencia. Los acuerdos que pactan con el Gobierno Nacional son abruptamente desconocidos por sus diferentes frentes y se traducen en control territorial, paros armados, amenaza a lideres sociales e indígenas y nuevos desplazamientos forzados y confinamientos. Entre tanto el suroccidente del país y el departamento del Cauca en particular sigue padeciendo espeluznantes escenas de terror.

LA DIFERENCIA ENTRE JUDAÍSMO Y SIONISMO PARA PODER DENUNCIAR EL GENOCIDIO DEL PUEBLO PALESTINO

Por: Sofía López, Abogada Defensora de Derechos Humanos, y periodista de la Corporación Justicia y Dignidad

Con profunda tristeza el mundo presencia en vivo y en directo el genocidio del Pueblo Palestino, pero irónicamente los medios comunicación titubean para señalar la responsabilidad del gobierno de Israel sobre las más de 6000 bombas lanzadas sobre Gaza que han alcanzado hospitales, escuelas, iglesias cristianas, y el asesinato sistemático y generalizado de civiles, en su mayoría niños. Israel con el amparo del judaísmo y el holocausto judío, ejecuta realmente planes de extermino sionista.

El sionismo y el judaísmo son conceptos diferentes, aunque estén relacionados, el judaísmo es una religión monoteísta que se basa en las creencias, prácticas y tradiciones religiosas del pueblo judío que siguen las enseñanzas de la Torá y el Talmud, observan festividades y participan en rituales religiosos. El judaísmo es una identidad religiosa y cultural que abarca una amplia diversidad de corrientes, incluyendo el judaísmo ortodoxo, conservador, reformista y otros. La religión judía se centra en la relación entre Dios, la moralidad y la vida espiritual.

El sionismo es un movimiento político nacionalista que aboga por el establecimiento de un estado judío independiente en la Tierra de Israel, que hoy en día comprende Israel y los territorios palestinos que han sido ocupados por la violencia. El sionismo no es una religión, sino un movimiento que se enfoca en cuestiones políticas, territoriales y nacionales.

El sionismo surgió a fines del siglo XIX con el objetivo de establecer un estado judío en la Tierra de Israel, que en ese momento formaba parte del imperio Turco Otomano. El término «sionismo» se deriva de «Sión», que es el nombre de una fortaleza jebusea conquistada por el rey David y que se encontraba situada en la actual Jerusalén. Theodor Herzl, un periodista austrohúngaro, es considerado uno de los fundadores del sionismo y escribió un libro llamado «El Estado Judío» en 1896, donde abogaba por la creación de un estado judío.

El primer congreso sionista se llevó a cabo en Basilea, Suiza, del 29 al 31 de agosto de 1897, fue organizado por Theodor Herzl y tenía como objetivo principal promover la creación de un Estado judío en Palestina. En este congreso, Herzl presentó su libro «El Estado Judío» y propuso la creación de la Organización Sionista Mundial para promover el sionismo. Además, se discutieron cuestiones relacionadas con el asentamiento judío en Palestina, la financiación del movimiento y la diplomacia internacional. El Congreso de Basilea fue un hito importante en la historia del sionismo, ya que sentó las bases para la creación del Estado de Israel en el futuro.

Después del primer congreso sionista, se establecieron varios objetivos para el movimiento sionista. El objetivo fundamental del sionismo era la creación de un estado judío independiente en algún lugar de la Tierra de Israel lo que para ese entonces era Palestina. Esto se logró con la Declaración de Balfour en 1917 y, finalmente, la fundación de Israel en 1948.

La Declaración de Balfour de 1917 fue una manifestación formal pública del gobierno británico durante la Primera Guerra Mundial, para anunciar su apoyo al establecimiento de un Estado Judío en la región de Palestina, que en ese entonces formaba parte del Imperio otomano. La Declaración fue incluida en una carta firmada por el ministro de Relaciones Exteriores británico Arthur James Balfour y dirigida a Lionel Walter Rothschild, banquero y político inglés, líder de la comunidad judía en Gran Bretaña, para su transmisión en la federación sionista de Gran Bretaña e Irlanda. Esta declaración fue un paso significativo en el apoyo internacional a la causa sionista y la constitución del Estado de Israel en 1948.

El movimiento sionista trabajó en la adquisición de tierras en Palestina para establecer comunidades de europeos convertidos a la religión judía y garantizar una presencia judía en la región. Fomentó la inmigración de europeos adeptos a la religión judía a Palestina. Trabajó en la creación de instituciones políticas, educativas y culturales judías en Palestina y estableció autogobierno y representación judía en los asuntos locales.

La ONU propuso la creación de dos estados, uno judío y otro árabe, en el Plan de Partición de Palestina en 1947, sin embargo, la creación de estos dos estados no se llevó a cabo debido a una serie de factores, entre ellos el conflicto entre comunidades judías y árabes, la oposición de los países árabes del Plan de Partición y que llevó a una guerra entre las fuerzas judías y los países árabes en 1948. El 14 de mayo de 1948 el Estado de Israel declaró su independencia y otros estados lo reconocieron como Estado, desde entonces Israel existe como un supuesto estado judío.

Es importante entender que la creación de un estado judío no se menciona en ningún libro religioso en el sentido tradicional. Las escrituras judías contienen textos sagrados como la Torá, El Talmud, los Libros Proféticos y otros, que contienen historias y enseñanzas religiosas, pero en ninguno de estos se aborda específicamente la creación de un estado judío. La creación del Estado de Israel en 1948 fue un evento bélico, político y diplomático y no religioso. Por esta razón el estado de Israel no es un estado Santo, ni sus habitantes – en su mayoría descendientes de europeos que migraron producto del movimiento sionista – son el Pueblo de Dios.

 

El historiador israelí y director del magíster en Estudios de Holocausto y Genocidio de la Universidad de Stockton (Nueva Jersey, Estados Unidos), Raz Segal afirmó: “La campaña de Israel para desplazar a la gente de Gaza y expulsarlos del todo a Egipto es otro capítulo de la ‘Nakba’, donde un estimado de 750.000 palestinos fueron expulsados de sus hogares durante la guerra de 1948 que llevó a la creación del Estado de Israel”, apunta Segal en su columna.

El ministro de Defensa de Israel, Yoav Gallant, el 9 de octubre, declaró: “Estamos imponiendo un asedio total en Gaza. Sin electricidad, sin comida, sin agua, sin combustible. Todo está cerrado. Estamos combatiendo animales humanos y actuaremos en consecuencia”. Israel ha bombardeado sin cesar a Gaza. “La Fuerza Aérea israelí, según su propio conteo, ha lanzado más de 6000 bombas en Gaza, una de las zonas más densamente pobladas del mundo. Esto es casi tantas bombas como las que lanzó Estados Unidos en Afganistán durante los años récord de la guerra en aquel país”, apunta Segal. Agrega que “el asalto a Gaza también se puede entender, en otros términos: como un caso de libro de genocidio desarrollándose ante nuestros ojos”


En el momento en que escribo este articulo los medios de comunicación alternativos señalan:
– La cifra de personas asesinadas en Gaza por los bombardeos de la fuerza aérea israelí asciende a 4.137 entre ellos 1661 niños y cerca de 13.162 heridos.
– El personal periodístico de la BBC de Londres en Cisjordania dimitió debido a la negativa de este medio de difundir información verdadera,
– Las fuerzas militares de Israel han ordenado la evacuación del Hospital Al Quds en Gaza, más de 400 pacientes reciben tratamiento en ese hospital, mientras que cerca de 12.000 civiles desplazados se refugian en él
– Se denuncia un nuevo bombardeo con misiles en Gaza.
Es tan urgente esa distinción entre judaísmo y sionismo que en varias partes del mundo las comunidades judías protestan, exigen que se diferencie entre judaísmo y sionismo, y un cese al fuego inmediato en Gaza. En la casa Blanca, en el Capitolio y hasta en el mismo Israel donde hay mas de 1000 judíos detenidos por no apoyar los bombardeos contra el pueblo Palestino. Porque Dios no apoya un Genocidio y por qué ninguna guerra es santa.

El Fracaso del Acuerdo de Paz en Colombia: Un Camino hacia el Exterminio de los Pueblos Indígenas del Cauca.

Por: Corporación Justicia y Dignidad

El acuerdo de paz firmado en Colombia en 2016 entre el gobierno de Juan Manuel Santos y las FARC, conocidas como Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, estuvo plagado de errores y consecuencias devastadoras. Lo que se presentó como un paso crucial hacia la reconciliación y hacia una “Paz Estable y Duradera”, resultó ser un pacto mal concebido, marcado por la premura de un gobierno que buscaba el Premio Nobel de la Paz y una guerrilla presionada, que se sometió en la práctica a un proceso de rendición. El proceso de paz express, prometía resolver un conflicto de más de cincuenta años en tan solo cuatro, y hoy siete años después, vemos las consecuencias: El exterminio de los pueblos indígenas del Cauca.

Las víctimas, a pesar de las promesas en el acuerdo, fueron desatendidas. La jurisdicción especial para la paz (JEP), en teoría centrada en ellas, se convirtió en una justicia selectiva incapaz de abordar los casos individualmente, porque dentro de todo su aparataje no cuenta con un cuerpo de investigación judicial y hace depender la verdad solo de las versiones de los victimarios que se someten a su jurisdicción. En lugar de proporcionar garantías para las víctimas, se suspendieron los procesos en la justicia ordinaria, resultando en mega casos sobre patrones generales de criminalidad.

Los firmantes del acuerdo de paz, en su mayoría excombatientes, no recibieron garantías de seguridad. Hasta la fecha, 406 de ellos han sido asesinados, representando el 3% de quienes se acogieron al acuerdo. La sentencia de la Corte Constitucional para protegerlos ha sido insuficiente, padeciendo un proceso de genocidio similar al sufrido por la Unión Patriótica.

Los pueblos indígenas, siendo víctimas fundamentales del conflicto armado, fueron injustamente desconocidos durante el proceso de negociación de la paz. En un acto de omisión, no se les consultó ni informó sobre el acuerdo que buscaba poner fin a décadas de violencia, vulnerando su derecho a la Consulta Previa. A pesar de sufrir las consecuencias directas de la guerra en sus territorios ancestrales, fueron excluidos de manera flagrante de la toma de decisiones cruciales para su futuro.

La creación del «capítulo étnico» en el acuerdo de paz resultó ser una medida completamente inoperante. Esta iniciativa, en lugar de brindar protección a las comunidades indígenas, se convirtió en un símbolo de la falta de consideración hacia sus derechos y necesidades. Es imperativo destacar que, durante las negociaciones, no existió una vocería indígena que pudiera representar fielmente los intereses y realidades de estas comunidades. La ausencia de una voz que expusiera la verdadera dimensión del impacto de la guerra en los territorios indígenas dejó a estas comunidades sin la representación efectiva en la negociación y la firma del acuerdo de paz.

El proceso de paz, no logró la desmovilización de todos los combatientes de las FARC, los mandos medios continuaron en armas, y optaron por operar como grupos delincuenciales. Este fenómeno, ha permitido que estos grupos continúen sus actividades delictivas, especialmente en el ámbito del narcotráfico. A pesar de los graves crímenes cometidos por estos grupos, que constituyen violaciones flagrantes a los derechos humanos e infracciones al derecho internacional humanitario, el actual gobierno liderado por Gustavo Petro ha optado por un rebautizo de estos grupos. Ahora se les reconoce como el «Estado Mayor Central de las FARC», otorgándoles un estatus político que carece de justificación, dado el historial delictivo que arrastran. Es relevante subrayar que diversas investigaciones periodísticas han señalado que algunos paramilitares y guerrilleros que participaron en los procesos de justicia y paz durante la presidencia de Álvaro Uribe Vélez se rearmaron posteriormente, uniéndose a las antiguas FARC que no suscribieron el acuerdo de paz en 2016. En la actualidad, lideran distintos grupos pertenecientes a las disidencias de las FARC.

En el departamento del Cauca, se hace más evidente el proceso de exterminio de las comunidades indígenas. Este nefasto panorama se manifiesta a través de asesinatos selectivos, masacres y la ejecución de líderes y sabedores ancestrales. La situación se agrava con el reclutamiento forzado de comuneros indígenas menores y mayores de edad y las  disputas territoriales entre grupos armados del ELN y la Segunda Marquetalia, desencadenando enfrentamientos que impactan directamente a la población civil.

El círculo vicioso de la violencia en los territorios indígenas se ve alimentado por los grupos de las disidencias de las FARC, quienes, de manera sistemática, incursionan en ellos. Su accionar incluye el reclutamiento forzado de indígenas, sacándolos de sus entornos comunitarios para armarlos y entrenarlos, destinándolos al servicio del narcotráfico y a actividades que atentan contra la integridad de las comunidades.

La Defensoría del Pueblo denunció, a principios de 2023, la existencia de un campo de entrenamiento para menores reclutados en el municipio de Toribío. Estos comuneros indígenas reclutados, luego atacan a sus propias comunidades, sumiéndolas en un proceso de victimización y desestructuración del tejido comunitario, un daño irreparable que las coloca al borde del exterminio.

Ante la inoperancia de la fiscalía de Francisco Barbosa para abordar graves violaciones a los derechos humanos e infracciones al derecho internacional humanitario, algunas comunidades indígenas en medio del desespero de la violencia han optado por buscar justicia dentro de la Jurisdicción Especial Indígena. Sin embargo, estos juicios carecen de las garantías necesarias y se llevan a cabo sin seguimiento ni monitoreo de las autoridades estatales, ya que aún no existe una ley de coordinación interjurisdiccional, un mandato constitucional que sigue pendiente.

En los procesos de la Justicia Especial Indígena, se vulnera el debido proceso y el derecho de defensa de los indígenas combatientes, muchos de los cuales fueron reclutados forzadamente. Estos individuos enfrentan acusaciones injustas y condenas que exceden los límites establecidos por el código penal, quedando confinados en la cárcel de San Isidro de Popayán sin posibilidad de reducción de penas. La falta de atención a las víctimas y sus familias en este contexto los expone a un riesgo de seguridad significativo, ya que las disidencias de las FARC retaliatorias ante estos juicios indígenas perpetúan un ciclo de violencia que pone en peligro la supervivencia misma de los pueblos indígenas, sumiéndolos en una espiral interminable de amenazas y agresiones.

Recientemente, se ha alertado sobre la posibilidad de que surja un nuevo grupo armado indígena en el Cauca. Más de 200 jóvenes indígenas consideran tomar las armas para defender a sus comunidades, frustrados por la violencia persistente y la falta de protección estatal.

A pesar de las alertas tempranas emitidas, el gobierno de Gustavo Petro no ha tomado medidas efectivas. Las violaciones a los derechos humanos y las infracciones al derecho internacional humanitario en contra de las comunidades indígenas continúan. El ciclo de retaliación y violaciones a los derechos persiste sin control, mientras el Estado colombiano sigue sin responder adecuadamente a la crisis humanitaria en el Cauca. La respuesta estatal es insuficiente, dejando a estas comunidades en una espiral de violencia y desamparo que amenaza con su exterminio.

Post scriptum: En estos tiempos sombríos, mientras reflexionamos sobre el significado de la Navidad, no podemos ignorar el persistente genocidio del pueblo palestino que aflige nuestros corazones. Más de 20.000 almas palestinas han sido arrebatadas desde el 7 de octubre en Gaza, víctimas de los implacables bombardeos del ejército israelí. Entre los afectados, lamentablemente, se encuentran más de 8.000 niños y 6.200 mujeres, cifras que pintan un cuadro desgarrador de sufrimiento e injusticia. Que este recordatorio sirva como llamado a la conciencia y a la acción, buscando la paz y la justicia para todos los pueblos del mundo, incluido nuestros pueblos indígenas sometidos a un proceso de exterminio similar.

 

 

Impacto Mancuso: Revelaciones que remueven los cimientos de la derecha uribista colombiana

Salvatore Mancuso, quien fuera uno de los más temidos jefes paramilitares de Colombia, fue deportado el martes 27 de febrero por Estados Unidos tras cumplir una condena por narcotráfico, para enfrentar cuentas pendientes con la justicia colombiana. El exjefe paramilitar Salvatore Mancuso permanecerá arrestado en una celda especial de la cárcel La Picota de Bogotá y no tendrá contacto con ningún otro recluso. Entre las medidas especiales que adoptó el INPEC para la seguridad del paramilitar, se encuentra recluirlo en el pabellón de extraditables y estar custodiado por un grupo especializado de guardias que fueron capacitados por la embajada de Estados Unidos.

Las confesiones de Mancuso revelan la implicación en graves crímenes, así como la promoción y respaldo al paramilitarismo por parte de expresidentes, grandes empresas, generales y figuras prominentes de la vida pública nacional. En este artículo, destacaremos las acusaciones más graves surgidas de sus declaraciones.

  1. En sesiones reservadas ante la Justicia Especial para la Paz -JEP-, el comandante paramilitar Salvatore Mancuso vinculó al expresidente Álvaro Uribe Vélez en las masacres de El Aro y La Granja, así como en el asesinato del defensor de derechos humanos, Jesús María Valle Jaramillo. Según Mancuso, Pedro Juan Moreno, quien fuera el secretario de Gobierno, cuando Uribe fue Gobernador de Antioquia, transmitió directamente las órdenes del expresidente a los paramilitares, siendo también partícipe en reuniones donde se planearon dichos crímenes.

 

  1. Mancuso reveló que el Bloque Catatumbo desapareció a más de 200 personas de origen colombiano en Venezuela por orden de la fuerza pública y del comandante Carlos Castaño, con el fin de no afectar las cifras de los mandos militares en la región.

 

  1. Además, mencionó que Uribe retiró la seguridad al alcalde de El Roble, lo que llevó a su tortura y asesinato en 2003. “Denunció ante el entonces presidente Uribe que lo iban a matar, Uribe lo que hizo fue quitarle el esquema de seguridad y nosotros lo matamos”, dijo Salvatore Mancuso,

 

  1. Respecto a las masacres perpetradas por los paramilitares en Norte de Santander y en Bolívar, Mancuso afirmó que hubo coordinación con la fuerza pública en la masacre de Tibú, en 1999, y en 14 masacres en la región de Montes de María, entre 1999 y 2001. Mencionó la participación de altos mandos militares como el vicealmirante Rodrigo Quiñonez Cárdenas, el mayor Juan Bautista Cárcamo, el coronel Ricardo Díaz Granados Mantilla, el mayor Zea, el capitán Estupiñán, el capitán Pastrana y el cabo Barreto, quienes participaron directamente mezclados entre Infantería de Marina con autodefensas.

 

  1. Mancuso denunció que el DAS declaró como objetivos militares al Presidente Gustavo Petro y al canciller Álvaro Leyva, según información proporcionada por José Miguel Narváez. Además, mencionó que Narváez también incluyó en esta lista a otras figuras como Gustavo Gallón, Alirio Uribe, Piedad Córdoba y Wilson Borja.

 

  1. Por otra parte, desde 2007, Mancuso afirmó que el exvicepresidente Francisco Santos le solicitó la creación de un bloque paramilitar en Bogotá— Bloque Capital – en los años noventa, y destacó el papel de Santos en la legitimación del discurso paramilitar a través de su familia y el periódico El Tiempo.

 

  1. Asimismo, acusó al coronel (r) Publio Hernán Mejía, imputado por la JEP por su implicación en casos de «falsos positivos» durante su mando en el Batallón La Popa en Valledupar, señalando que fue quien inició los contactos para la cooperación entre paramilitares y militares en esa unidad, delegando luego esa responsabilidad en Rodrigo Tovar Pupo, alias «Jorge 40».

 

  1. De acuerdo con lo señalado por Mancuso, los paramilitares incidieron de manera directa en elecciones al Congreso y en elecciones de presidencia del 2002. “Las Autodefensas intervinieron de manera directa en las elecciones al Congreso el 10 de marzo del 2002 y también en las elecciones de mayo del 2002 de presidencia. Solicito que estos temas podamos hablarlos en privado, su señoría, y también hubo apoyos en elecciones a Horacio Serpa, al presidente Pastrana y a Uribe”, expresó. El mismo Mancuso dijo en 2005 que “el 35 por ciento del Congreso fue elegido en zona de influencia de las AUC”.

 

  1. En su relato, también destacó que estos apoyos no solo fueron nacionales, sino además regionales, al reafirmar algunos nombres de políticos como «Eleonora, Miguel Alfonso, Mario Salomón, Zulema, Juan Manuel López Cabrales, Julio Manzur». Todos en el departamento necesitaban hacer algún tipo de pacto con las autodefensas.

 

  1. Mancuso también destacó cómo las autodefensas se entrometieron en el poder político y administrativo de Córdoba, incluso manejando fondos públicos. Se refirió a la producción de oro que no era local, sino traída por narcotraficantes desde Panamá y luego legalizada a través de alcaldías. Asimismo, mencionó contratos en los municipios donde se desviaban fondos públicos para beneficiar a alcaldes y a las autodefensas.

 

  1. Estos acuerdos también se hicieron con varias multinacionales del país como Ecopetrol, que les permitía extraer combustible para su venta y obtener financiamiento, esto fue acordado mediante altos funcionarios en 1998 y 1999. También señaló a las compañías como las bananeras, Bavaria y Postobón quienes pagaban impuestos a las autodefensas para su financiamiento.

 

  1. Salvatore Mancuso reveló una presunta coordinación con altos mandos militares y funcionarios del gobierno nacional para llevar a cabo una falsa desmovilización del EPL, con el propósito de integrarlos a las filas paramilitares. Según sus declaraciones, el comandante Carlos Castaño mantuvo comunicación directa con el ministro Serpa para informar sobre estas operaciones, asegurando que el Gobierno estaba al tanto. Este episodio, denominado desmovilización ficticia, ha sido documentado y corroborado, tanto es así que alias «Otoniel», líder histórico del Clan del Golfo, fue uno de los guerrilleros del EPL que se unió a las AUC durante ese período.

 

  1. Ante la JEP, Mancuso reveló que un grupo de venezolanos, entre ellos un general y varios políticos, les propusieron a él y a Carlos Castaño infiltrarse en Venezuela para derrocar y asesinar al entonces presidente Hugo Chávez. La propuesta planteaba un golpe de Estado con el apoyo de una facción de las fuerzas militares venezolanas aliadas a los paramilitares.

 

Las confesiones de Salvatore Mancuso han desencadenado un terremoto político en Colombia, especialmente entre las filas de la derecha. Sus revelaciones apuntan directamente a figuras prominentes de los anteriores gobiernos uribistas y altos mandos militares, implicándolos en graves crímenes y maniobras ilegales. Desde masacres hasta alianzas políticas y económicas, las declaraciones de Mancuso han puesto al descubierto una red de corrupción y violencia paramilitar.

Este panorama presenta desafíos inéditos para el sistema judicial colombiano, ya que pone a prueba su capacidad para abordar estos casos con la debida diligencia y transparencia. De no lograrlo, existe la posibilidad de que la Corte Penal Internacional tenga que intervenir, lo que plantea serios interrogantes sobre la eficacia y la legitimidad de las instituciones nacionales en la persecución de crímenes de lesa humanidad y violaciones graves de los derechos humanos.

 

Por: Sofía López Mera, Abogada Defensora de Derechos Humanos y Periodista de la Corporación Justicia y Dignidad.

El Complicado Camino de la Legalización del Cannabis en Colombia

El Complicado Camino de la Legalización del Cannabis en Colombia

Por: Sofía López, Abogada Defensora de Derechos Humanos y Periodista de la Corporación Justicia y Dignidad

El cannabis es una planta, que tiene más de 5.000 años de historia y es originaria de Mongolia y la zona sur de Siberia. Inicialmente se conocían dos subtipos: Cannabis sativa (marihuana) y Cannabis sativa L. (cáñamo), ambos utilizados en la antigüedad. Actualmente se reconocen tres subespecies: C. sativa sativa, C. sativa indica y C. ruderalis, cada una con diferentes propiedades.

La marihuana tiene diversos usos terapéuticos, como analgesia, broncodilatación e inmunosupresión. Se destaca el cannabidiol (CBD) como un fármaco potencial para tratar enfermedades como la enfermedad de Parkinson, la epilepsia y la esquizofrenia resistente a otros tratamientos, con propiedades antioxidantes y neuroprotectoras.

El cannabis en versión cáñamo ha sido empleado durante más de 5.000 años para la elaboración de prendas de vestir, cuerdas, papel, aceites y alimentos. El interés médico por el Cannabis sativa se remonta a la medicina tradicional china, y evidencias arqueológicas sugieren su uso en rituales religiosos y funerarios en regiones como Siberia y China. La planta se propagó por China, Corea, India y Oriente Medio, llegando a Europa a través de los escitas. En Grecia se utilizaban prendas de vestir elaboradas con cáñamo, y en el 300 a. de C. romanos y cartagineses disputaban rutas marítimas debido al valor comercial del cáñamo. La influencia de Oriente Medio e India contribuyó a la difusión del cultivo de cannabis por Europa, Asia y África. En algunas sociedades africanas, asiáticas y americanas, se han descubierto indicios de que las comunidades indígenas utilizaban la planta con fines recreativos.

En la década de 1920, el uso recreativo de la marihuana se popularizó en los Estados Unidos y en algunos países europeos, especialmente entre los círculos artísticos y culturales. Sin embargo, fue a partir de la década de 1960, durante el movimiento de la contracultura, cuando el consumo de marihuana se generalizó en diversos sectores de la sociedad, convirtiéndose en un elemento característico de la cultura juvenil.

La aceptación social del consumo recreativo de la marihuana ha continuado evolucionando a lo largo de las décadas, y en algunos lugares se ha traducido en cambios en las políticas legales que regulan su uso.

Más allá de las consideraciones éticas y de salud, hay una serie de beneficios que han sido identificados con la adopción de políticas de despenalización, más permisivas hacia el cannabis, por ejemplo:

  • Los impuestos generados por la venta legal de cannabis contribuyen a las arcas gubernamentales, financiando programas sociales, de salud y educación.
  • Se reduce la demanda en el mercado negro, desplazando las operaciones ilegales y contribuyendo a la disminución de actividades delictivas asociadas con la marihuana.
  • Se alivia la presión sobre el sistema judicial, liberando recursos que de otro modo se destinarían a la persecución de delitos relacionados con la marihuana.
  • En regiones donde se ha legalizado el cannabis recreativo, como Ámsterdam en los Países Bajos o estados en los Estados Unidos, se ha observado un aumento en el turismo. Los consumidores a menudo viajan a destinos donde pueden disfrutar legalmente de la marihuana.
  • Al legalizarse la industria del cannabis, se ha creado numerosos empleos en sectores como la agricultura, la distribución, la venta al por menor y la investigación, contribuyendo así al crecimiento económico y a la generación de empleo.
  • La legalización permite una mayor focalización en programas educativos y preventivos en lugar de en medidas punitivas.
  • La legalización permite la regulación de la calidad y seguridad de los productos que no están presentes en el mercado ilegal.
  • Se facilita la investigación científica sobre los efectos del cannabis y sus posibles aplicaciones médicas. Se abren oportunidades para comprender mejor la planta y sus componentes, lo que puede conducir a avances en la medicina.

En los primeros años de la historia de Estados Unidos, el cannabis fue libre y despenalizado, utilizado con fines medicinales y comerciales. Sin embargo, en 1930, se impusieron restricciones estatales al cannabis medicinal, y en 1937, la Ley de Impuestos de la Marihuana esencialmente prohibió su posesión y transferencia, excluyendo el uso médico e industrial. La Ley de Sustancias Controladas de 1970 clasificó la marihuana como sustancia de alto potencial de abuso. Durante los años 80, la administración Reagan intensificó la lucha contra el narcotráfico con sentencias mínimas obligatorias para delitos relacionados con la marihuana. En 2013, la administración Obama implementó una política de no intervención, permitiendo operaciones legales de cannabis en estados legalizados. Aunque la marihuana sigue siendo ilegal a nivel federal, varios estados, como California, han liderado la tendencia hacia la legalización del uso recreativo, desafiando las políticas federales más restrictivas.

En diciembre de 2013, Uruguay aprobó la Ley de Regulación del Cannabis, convirtiéndose en el primer país del mundo en legalizar y regular la producción, distribución y consumo de marihuana. En octubre de 2018, Canadá se destacó como el primer país del G7 en legalizar completamente el uso recreativo del cannabis a nivel nacional. Los Países Bajos son conocidos por su política de tolerancia hacia el cannabis. aunque no han legalizado plenamente la marihuana. Los coffeeshops en ciudades como Ámsterdam permiten la venta bajo ciertas restricciones, proporcionando un enfoque innovador hacia la regulación del consumo de marihuana. En 2001, Portugal despenalizó la posesión y el consumo de todas las drogas, incluida la marihuana, para uso personal. En España, aunque el consumo personal en privado no está penalizado, ha surgido una cultura de clubes sociales de cannabis donde los miembros pueden cultivar y consumir en un entorno comunitario. En 2021, México dio un paso decisivo al aprobar una ley para legalizar el uso recreativo y medicinal de la marihuana, aunque la implementación está en curso.

En el caso colombiano se dijo una vez más no a la regularización del mercado de cannabis de uso adulto. El Congreso de la República hundió en la tarde de este martes la reforma constitucional que buscaba legalizar la compra, venta y distribución de la marihuana. El proyecto liderado por la senadora del Pacto Histórico, María José Pizarro, y por el representante a la Cámara liberal Juan Carlos Losada ni siquiera se alcanzó a discutir en la plenaria del Senado. Una proposición de archivo obtuvo 46 votos a favor y 40 en contra y acabó, por ahora, con la ilusión de transformar el fracasado modelo de lucha contra las dogas que ha aplicado Colombia desde hace décadas. Con esta ya son cinco las veces que el representante Losada presenta este proyecto de ley y cinco las veces que el Congreso lo ha archivado sin que el tema sea discutido.

En un contexto en el que la comunidad internacional reevalúa actitudes más progresistas hacia el cannabis, Colombia se encontraba en una posición clave para liderar un cambio significativo. Sin embargo, la resistencia a esta iniciativa evidencia la arraigada influencia de paradigmas ultraderechistas que se oponen a los posibles beneficios de una política de drogas innovadora y centrada en la salud pública.