MASACRE EN YARUMAL: Tres personas asesinadas en medio de enfrentamientos entre grupos armados

En un trágico suceso ocurrido en la vereda La Loma, corregimiento de Ochalí, en el municipio de Yarumal, Antioquia, tres personas fueron asesinadas en medio de un violento enfrentamiento entre grupos armados. Las víctimas fueron identificadas como Olga Linney Moreno Vera, de 20 años; Alba Vera, de 38 años; y Jaiber Humberto Chavarría, un conductor local. Dos cuerpos adicionales fueron hallados en el lugar, los cuales, según el Clan del Golfo, pertenecían a integrantes de dicho grupo armado.

El conflicto en la región se ha intensificado debido a una fuerte disputa entre el Clan del Golfo, las disidencias de las FARC y el ELN, lo que ha provocado una creciente violencia en el norte de Antioquia. Hasta la fecha, este enfrentamiento ha dejado cinco víctimas fatales.

El Ejército Gaitanista de Colombia (EGC) confirmó la muerte de dos de sus miembros, quienes fueron abatidos durante el enfrentamiento con el frente 36 de las disidencias de las FARC. A través de un comunicado, el EGC denunció que los guerrilleros fueron responsables de las muertes de tres civiles, aunque negaron su participación en el secuestro de las víctimas.

Por otro lado, el Clan del Golfo negó ser responsable de las muertes de los civiles y del secuestro de las dos mujeres. Aseguraron que estas muertes fueron perpetradas por las disidencias de las FARC y rechazaron las acusaciones emitidas por las autoridades locales y los medios de comunicación. «Los tres civiles fueron asesinados por el frente 36 de las disidencias. No tenemos nada que ver con estas muertes ni con el secuestro de las víctimas», afirmó el grupo armado.

El secretario de Gobierno de Briceño, Luis Eduardo Valencia, manifestó que las pruebas apuntan al Clan del Golfo como responsables de los crímenes contra la población civil, y confirmó la presencia del Ejército Nacional en la zona para garantizar la seguridad de los desplazados.

Las mujeres asesinadas en este ataque fueron identificadas como Viviana Vera Areiza, de 38 años, y Olga Moreno Vera, de 20 años. Ambas habían sido secuestradas días antes por miembros del Clan del Golfo en el corregimiento de Pueblo Nuevo, en Briceño. Los cadáveres fueron encontrados en una vía rural que conecta con el corregimiento de Loma de Ochalí, en Yarumal. La situación ha generado preocupación en las autoridades locales, quienes coordinaron con el Comité Internacional de la Cruz Roja para la extracción de los cuerpos y su traslado al municipio de Yarumal para la identificación y necropsia.

La creciente violencia en el departamento de Antioquia sigue siendo un tema de alarma, mientras la confrontación entre estos grupos armados continúa generando desplazamientos y temor en las comunidades locales.

Feminicidio en Andes Antioquia: revelan verdad detrás de aparente suicidio

Lo que parecía suicidio en Andes fue feminicidio: capturan al presunto culpable

Después de meses de investigación, las autoridades capturaron al presunto responsable del feminicidio de María, cuyo cuerpo fue hallado el pasado 7 de octubre de 2024 en la quebrada La Chaparrala, municipio de Andes, Antioquia.

El caso, inicialmente tratado como un posible suicidio, dio un giro tras los resultados de la necropsia. Las pruebas forenses revelaron lesiones compatibles con un acto violento, lo que descartó la hipótesis inicial. Además, evidencias recolectadas en la escena del crimen llevaron a la Fiscalía y la Policía a considerar el caso como un feminicidio.

El principal sospechoso, identificado como la pareja sentimental de María, fue ubicado después de un arduo trabajo de las autoridades. Su captura se produjo semanas después de la recopilación de pruebas que lo vincularon directamente al hecho.

El detenido fue presentado ante un juez de control de garantías, quien ordenó medida de aseguramiento mientras avanza el proceso judicial. La identidad del acusado no fue revelada debido a las restricciones legales.

Este caso, que conmocionó a la comunidad de Andes, es un recordatorio de la urgente necesidad de justicia frente a la violencia de género. Las autoridades reiteraron su compromiso de investigar y esclarecer este tipo de crímenes para garantizar la protección de las mujeres en la región.

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Bajo Cauca en riesgo: Violencia armada y desplazamientos forzados exigen atención urgente.

La Mesa Humanitaria y de Paz de Antioquia, junto a organizaciones defensoras de derechos humanos, han denunciado una grave crisis humanitaria en el Bajo Cauca y el Nordeste Antioqueño. Desde junio de 2024, estas regiones enfrentan una intensificación de la violencia debido a la presencia de grupos armados legales e ilegales. Las comunidades padecen desplazamientos forzados, confinamientos, restricciones de movilidad, siembra de minas y amenazas contra líderes sociales.

En diciembre de 2024, el grupo paramilitar Ejército Gaitanista de Colombia (EGC) inició confrontaciones armadas en zonas rurales de El Bagre y municipios cercanos, forzando a numerosas familias a desplazarse para salvar sus vidas. Aunque las comunidades han denunciado esta situación, la respuesta de las autoridades ha sido insuficiente. El ejército intervino tardíamente y vulneró la autonomía de los territorios indígenas al realizar desembarcos de tropas en áreas protegidas.

A pesar de los múltiples llamados al gobierno nacional y local, no se han implementado estrategias para prevenir las agresiones ni atender la crisis humanitaria. Las organizaciones exigen atención inmediata para garantizar seguridad, alimentos y condiciones dignas para las comunidades afectadas, así como el respeto a los mínimos humanitarios y la implementación de una Zona Crítica y Humanitaria en la región.

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Reinician excavaciones en La Escombrera para encontrar desaparecidos del conflicto armado en Medellín

El 7 de enero de 2025 se reiniciaron oficialmente las excavaciones en La Escombrera, Medellín, en busca de personas desaparecidas durante el conflicto armado colombiano. Las excavaciones fueron suspendidas durante la temporada de fin de año, pero se reanudan tras el hallazgo de restos óseos el 19 de diciembre de 2024, luego de 146 días de trabajo. Durante ese tiempo, se descubrieron los restos de dos hombres y una mujer, lo que valida las denuncias de grupos de víctimas como el colectivo Mujeres Caminando por la Verdad, cuyo trabajo ha sido históricamente desestimado.

La JEP está liderando la intervención en un área priorizada de 2.417 m² dentro de La Escombrera, donde se estima que podrían encontrarse hasta 500 cuerpos. La zona, ubicada en la Comuna 13, fue utilizada como base paramilitar durante los años más intensos del conflicto, siendo un lugar clave para ejecuciones y desapariciones forzadas.

La identificación de los restos puede tardar meses debido a la falta de muestras de sangre por parte de las familias afectadas, debido a la lentitud del Estado en intervenir el lugar.

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¡Comisión de esclarecimiento YA!

Por: Sofía López Mera, Abogada, periodista y defensora de derechos humanos de la Corporación Justicia y Dignidad.

En el contexto de la conmemoración de los tres años del estallido social en Colombia, las víctimas y organizaciones sociales que han sufrido la represión del gobierno de Iván Duque se reunieron con la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). Su objetivo fue solicitar apoyo para la creación de la Comisión de Esclarecimiento de los Hechos del Estallido Social de 2021, así como pedir una audiencia temática durante el 190º periodo de sesiones, que se celebrará en la sede de la CIDH en Washington DC en julio de este año.

Las víctimas y organizaciones de los departamentos de Risaralda, Valle del Cauca, Cauca y Nariño denunciaron la violencia sufrida y los mecanismos de impunidad instaurados por la Fiscalía General de la Nación. Se destacaron las amenazas, persecuciones y hostigamientos recibidos por las víctimas que denunciaron los hechos, así como la falta de funcionamiento de los mecanismos de garantías para la protesta social y la mesa de víctimas de la fuerza pública que se caracterizan por la escasa participación de las regiones.

Durante el encuentro con la CIDH, se resaltaron los incumplimientos del Estado de Colombia respecto a las recomendaciones emitidas por este organismo durante su visita de trabajo en 2021. Se puso énfasis en la persistencia de mecanismos de impunidad en el suroccidente del país, especialmente en la ineficacia de la Fiscalía General de la Nación para identificar y sancionar a los responsables, tanto agentes estatales como no estatales, que perpetraron graves violaciones a los derechos humanos, especialmente contra los jóvenes manifestantes. Se denunciaron las deficiencias en los procesos forenses llevados a cabo por el Instituto de Medicina Legal, señalando que estas instituciones parecen estar más enfocadas en montajes judiciales contra los jóvenes que en buscar justicia para las víctimas de las violaciones a los derechos humanos.

Se resaltó la situación de desamparo en la que se encuentran las víctimas, muchas de las cuales han sido sometidas a múltiples desplazamientos forzados tras presentar sus denuncias. Sin embargo, se ha encontrado obstáculos para recibir atención humanitaria por parte de la Defensoría del Pueblo y la Unidad de Víctimas, argumentando que no califican como víctimas del conflicto

 

 

rmado. Es fundamental aclarar que estas personas son víctimas de acciones irregulares perpetradas por la Policía Nacional y los escuadrones paramilitares conformados durante el paro nacional.

Durante la reunión se pusieron de relieve casos específicos de violencia, como los homicidios de Michael Aranda y Daniel Sánchez, llevados a cabo por la policía el 28 de mayo en Siloé, así como el atentado contra la Minga indígena el 9 de mayo, que dejó gravemente heridos a 8 comuneros indígenas, en estos hechos criminales participaron tanto la policía como de individuos armados de civil. También se mencionó el trágico asesinato de Angie Valencia en el sector de Calipso y el caso de Lucas Villa en el viaducto de Pereira. Además, se abordaron los casos de desapariciones forzadas en el Valle del Cauca durante el paro nacional, así como la persecución de los jóvenes líderes de las protestas y su actual situación de indefensión.

Se señalaron los hechos ocurridos el 28 de mayo en Pasto, Nariño, que dejaron un número indeterminado de heridos, incluido Cristian Yovani Bastidas, quien fue víctima de mutilación ocular y posteriormente se suicidó debido a las profundas afectaciones emocionales que sufrió. En el departamento del Cauca, se denunciaron los ataques sufridos por defensores de derechos humanos y periodistas, quienes a pesar de haber informado a la Defensoría del Pueblo sobre los actos de agresión, hostigamiento y amenaza durante el paro en Popayán, no vieron avances en las investigaciones.

También se denunciaron las prácticas racistas que quedaron instaladas desde el paro nacional, donde a los miembros de pueblos indígenas se les prohibió el acceso a ciertos lugares exclusivos de la ciudad de Cali, así como los ataques a las sedes del Consejo Regional Indígena del Cauca y sus instalaciones de salud en Popayán por parte de sectores extremistas que reprimen la protesta social.

El Paro Nacional de 2021 fue una acción política importante que llevó al presidente Gustavo Petro al cargo, pero las víctimas del estallido social se sienten abandonadas y enfrentan una desesperanzadora impunidad. Por esta razón la Comisión de Esclarecimiento de los Hechos del Paro busca establecer los derechos a la verdad, la justicia y la reparación integral de las víctimas, así como garantizar la no repetición de los hechos.

Este viernes, las víctimas del suroccidente y sus organizaciones presentarán la propuesta de la Comisión de Esclarecimiento de los Hechos del Paro Nacional ante los Ministerios de Defensa y Justicia. Además, están a la espera de una reunión con el Vice Ministerio de Juventudes para abordar esta importante iniciativa.

En América Latina, se han establecido diversas comisiones de esclarecimiento para abordar casos de violaciones a los derechos humanos y corrupción. Por ejemplo, la Comisión para la Verdad y Acceso a la Justicia en el caso Ayotzinapa fue creada en 2014 por el presidente mexicano Enrique Peña Nieto, tras la desaparición de 43 estudiantes en Iguala, México. Esta comisión, integrada por expertos nacionales e internacionales en derechos humanos y criminología, se encargó de investigar los hechos de manera independiente.

Otro ejemplo es la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG), establecida en 2006 mediante un acuerdo entre el gobierno guatemalteco y la ONU. La CICIG tenía como objetivo apoyar al Estado de Guatemala en la lucha contra la impunidad, fortaleciendo las instituciones para combatir la corrupción y el crimen organizado. Cabe destacar que en esta comisión participaron destacados profesionales como el actual ministro de defensa de Colombia, Iván Velásquez, y la actual Fiscal General de la Nación, Adriana Camargo.

Considerando la relevancia y el éxito de iniciativas similares en la región, se espera que la propuesta de las víctimas del estallido social sobre la creación de una comisión de esclarecimiento sea bien recibida por el gobierno nacional y se inicien las rutas para el restablecimiento de los derechos de las víctimas.

¡Comisión de esclarecimiento Ya !